Lo que abrigan mis colores

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A veces a la gente cercana le sorprende que escriba sobre detalles tan personales. Siempre respondo lo mismo: en realidad no cuento nada, porque contar mucho también puede ser una forma de no contar nada. En eso consiste el reto. Otras me ven sin ropa y tú desnudo, escribió Benjamín Prado y cantó Sabina, vaya. Se lo decía ayer a mi prima durante una celebración familiar. Me contaba ella, con esa mezcla de cariño inquebrantable y admiración sonrojante que sólo se permite en la familia, que me leía, que le gustaba mucho. Pero bueno, ella siempre me ha leído. Además, añadió, sé cuándo estás triste, cuándo estás contento, sé cuándo necesitas soltar algo porque te quema por dentro. Claro, ¿cómo no va a saberlo? La gente que me conoce, sobre todo si me conoce bien, juega con ventaja. Pero a veces, creo, no son conscientes de que la mayoría de quienes me leen no me conocen, nunca me han visto, ni se han cruzado conmigo, ni siquiera han hablado conmigo y probablemente nunca lo harán. Y ahí est...

Internet

Cristóbal, ya sabes que tú y yo nos comunicamos mucho por correo electrónico, o vía mail, como dicen los modernos o los cursis, que la mayoría de las veces viene a ser lo mismo: lo de modernos y cursis, quiero decir. La verdad es que esto del correo electrónico facilita mucho las cosas, igual que Internet es una herramienta estupenda si uno la sabe utilizar. Lo que ocurre, querido Cristóbal, es que la palabra escrita adquiere casi siempre un valor incuestionable, y la red, qué quieres que te diga, a veces me da la sensación de que es una viña sin vallar, un saco en el que todo cabe, y donde como te digo, la información, por el hecho de estar escrita adquiere algo así como un valor de Ley que a veces no se corresponde con la realidad. Y a veces me hace gracia, Cristóbal, cuando veo al dependiente de unos grandes almacenes suspirar resignado cuando le llega un cliente que se ha empapado por Internet del aparato que quiere comprar, o a los pobres médicos en las consultas, hasta el gorro de que los pacientes vayan con el diagnóstico que han deducido después de pasarse un rato buceando en Internet. Es un gran avance esto de la red, de eso estoy seguro, pero también gracias a eso muchos nos creemos que sabemos de todo, y así nos va.

© Andrés Pérez Domínguez, noviembre de 2007

Emitido en Punto Radio el 7 de diciembre de 2007

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