El jueves pasado, cuando me bajé del estrado donde recogí el Premio Ateneo de Novela, hubo unos cuantos amigos que estaban ahí, esperando su turno para felicitarme. Yo ya tenía ganas de hablar de tres de ellos en este blog, los primeros que me dieron un abrazo. Mientras decía unas palabras de agradecimiento los intuía ahí, de pie, aplaudiendo. Sé que ellos se alegraron mucho porque este año el Ateneo fuese para mí.
El primer abrazo me lo dio mi gran amigo Cristóbal Cervantes, con quien hasta marzo he compartido siete temporadas de radio, en dos cadenas diferentes. Una de las voces más elegantes que se pueden escuchar al encender la radio. El mejor profesional con el que nunca he trabajado. Sin duda. No ha habido una sola vez que no le haya pedido algo y que él no haya hecho cuanto estaba en su mano por ayudarme.
El segundo abrazo fue de mi querido Óscar Gómez. Óscar fue quien me dio la oportunidad, este verano hará siete años, de ponerme por primera vez delante de un micrófono. Él sabe que la radio me cambió la vida, en muchas cosas que no se pueden contar aquí, y nunca se lo agradeceré lo suficiente. Juntos hicimos un programa mágico en el verano de 2003, La ínsula Barataria. Todavía se acuerda mucha gente de eso. Quienes hayan leído El síndrome de Mowgli habrán reconocido a Óscar Gómez en los primeros capítulos de la novela puesto que sale con su nombre y apellidos.
El tercero es del fenómeno Fernando García Haldón, que ahora es una estrella de la tele, pero hasta hace muy poco también era un compañero de la radio. Yo creo que Fernando es el tío con el que más me he reído en un estudio de radio, y fuera del estudio también.
Me hizo muy feliz verlos a los tres allí, compartir aquel momento con ellos. Sólo hay que ver el vídeo para darse cuenta de que digo la verdad. Ojalá podamos a compartir algún espacio de radio los cuatro en el futuro.
Luego está Juliana López, la presentadora del acto. Que me hizo una entrevista fantástica hace poco más de cuatro años por La clave Pinner en la Calle Betis. Ahora también es una estrella de la televisión. La única persona que, en la gala del Ateneo, firmó autógrafos. Con un par.
Y el último que aparece en el vídeo es mi amigo Félix G. Modroño. El autor de La sangre de los crucificados y Muerte dulce también estaba allí esperando para felicitarme. Fue uno de los primeros. Hubo muchos más abrazos que no se grabaron en vídeo, pero yo los conservaré siempre en la memoria.
Comentarios
En fin, he aquí uno más, quien llegó último, del grupito radiofónico. Uno más que se une a los abrazos. Mañana, por si puedes escucharlo, va por tí mi "Punto de Sutura".
Un abrazo.
Juanma, haré todo lo posible por escuchar la radio, pero mañana es un día muy complicado para mí. Si no puedo escucharlo te pediré que me mandes el texto.
Un abrazo,
Enhorabuena.
Un abrazo,
Un abrazo, campeón