Lo que abrigan mis colores

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A veces a la gente cercana le sorprende que escriba sobre detalles tan personales. Siempre respondo lo mismo: en realidad no cuento nada, porque contar mucho también puede ser una forma de no contar nada. En eso consiste el reto. Otras me ven sin ropa y tú desnudo, escribió Benjamín Prado y cantó Sabina, vaya. Se lo decía ayer a mi prima durante una celebración familiar. Me contaba ella, con esa mezcla de cariño inquebrantable y admiración sonrojante que sólo se permite en la familia, que me leía, que le gustaba mucho. Pero bueno, ella siempre me ha leído. Además, añadió, sé cuándo estás triste, cuándo estás contento, sé cuándo necesitas soltar algo porque te quema por dentro. Claro, ¿cómo no va a saberlo? La gente que me conoce, sobre todo si me conoce bien, juega con ventaja. Pero a veces, creo, no son conscientes de que la mayoría de quienes me leen no me conocen, nunca me han visto, ni se han cruzado conmigo, ni siquiera han hablado conmigo y probablemente nunca lo harán. Y ahí est...

Astérix en los tribunales



La colección de los tebeos de Astérix ocupa uno de los lugares privilegiados de mi estantería desde hace un cuarto de siglo, cuando un día de mi santo tuve el dinero suficiente para comprarla de un tirón y llevármela a casa en una caja que me prepararon en el Corte Inglés del centro de Sevilla. Había leído las aventuras del galo una década antes, en un montón de tardes felices en la biblioteca de mi pueblo, que además estaba en el edificio contiguo a donde viví unos años de niño: Astérix en Hispania, donde todas las carreteras estaban en obras y las ciudades en fiesta, y en Hispalis, además, los druidas celebraban las fiestas encapuchados... Astérix en Bretaña, donde había unos bardos muy famosos de Liverpool... Astérix en Bélgica, donde los galos irreductibles estaban enfadados porque Julio César había escrito que de todos los pueblos de la Galia los belgas eran los más valientes... Lo escribo de memoria y me dan ganas de ponerme a leerlos todos otra vez. Los miro en la estantería de mi despacho mientras escribo esta entrada, incapaz de resistirme.
Cuando los compré tendría unos veinte años, pero quería tener todos los tebeos de Astérix, los de siempre y los otros que se habían publicado tras la muerte Goscinny, que aunque habían conseguido mantener el encanto de los personajes ya no tenían la fuerza y el humor retorcido del guionista. Ahora parece que Albert Uderzo, el dibujante, y su esposa, han demandado a su hija por violencia psicológica. Detrás de la denuncia del artista octogenario (cuyos dibujos he copiado miles de veces desde niño) se embosca no sólo el control de los millones de euros que devengan las aventuras el galo rubio, pequeñajo y listo, sino también las miserias de las familias en las que con la excusa de la pérdida de facultades algunos hijos desagradecidos quieren quitar de en medio a los padres. Qué lástima que la vida no permita un final tan feliz como en los tebeos.



© Andrés Pérez Domínguez, diciembre de 2013

Comentarios

Esther ha dicho que…
Comparto contigo el "amor" por los tebeos de Astérix. La colección completa también está en mi estantería, ya que, de pequeña tenía algunos números sueltos y otros los leía y releía en la biblioteca. Así que, cuando tuve veintipocos años quise hacerme con todos,y es que... siempre me han encantado.Curiosamente, ayer mismo me llegó "Astérix y los Pictos", el número 35 de la colección. no lo tenía y estoy deseando leerlo.

Con respecto a la denuncia puesta a su hija, pues decir que es una pena que ocurran estas cosas. La vida no siempre nos da lo que merecemos. En este caso, este señor tiene dinero de sobra para mandar a paseo a su hija y contratar a alguien que le cuide bien. Pero, es hablar por hablar, ya que, no conozco los detalles. Lo que si sé es que he disfrutado muchísimo con Astérix y sus aventuras. MI preferido, "Astérix en Bretaña".
Gracias por este momento "Astérix". Aunque sea por una triste noticia.
Un saludo
porlomenix ha dicho que…
Hace un par de años sacaron un baúl con toda la colección, y desde entonces también ando deseando hacerme un regalo,
saludos
Andrés Pérez Domínguez ha dicho que…
Astérix en Bretaña es muy bueno, sí. Yo ahora mismo no sabría decirte cuál es mi favorito. Y tengo que comprarme Astérix y los pictos. Algo que sucederá en breve... Un abrazo,
Andrés Pérez Domínguez ha dicho que…
Pues ya estás tardando, Porlomenix... Un abrazo,
Pakiba ha dicho que…
Y es que cuando hay dinero de por medio,no hay ni familia ni amigos, que egoismo tenemos los humanos.
Cuando estuve en París la última vez fui a ver el parque con mis nietos y lo pasamos en grande.
Andrés Pérez Domínguez ha dicho que…
Yo no he ido a ese parque, pero también me gustaría ir alguna vez, la verdad. Un abrazo, Pakiba

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