Oye, chaval

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A ver, chaval, permíteme la confianza. Toda la vida mirándote frente al espejo me permite algunas licencias, espero. Total, si te molestas me da igual. Me vas a tener que seguir aguantando hasta que dejes de fumar. Es una metáfora, no te enfades conmigo. Yo sé que nunca has fumado y a estas alturas ya no creo que te pille el momento tonto. Vamos a ver. Siempre has dicho que escribir novelas es como correr maratones y escribir cuentos como correr los cien metros. Estás harto de repetirlo. También, cuando te da por ponerte fino y literario has citado a Cortázar para afirmar que en las novelas se gana por puntos y en los cuentos por KO. Muy bien. Perfecto. Pues como un día alguien tire de hemeroteca vas a tener que mudarte a Vladivostok para esconderte de tu propia boca. Porque, tío, ni maratón, ni cien metros. Ni siquiera sé qué estamos haciendo. Sin preguntar a nadie si existe una sola razón para que el mundo tenga que soportar otro libro tuyo, vas y te pones a escribir una novela para ...

Apocalipsis

Bueno, Cristóbal, pues no, parece que no ha llegado el apocalipsis, ni por lo de las banderas la semana pasada, ni porque hayan quemado fotos del Rey o de Carod Rovira. Fíjate, ni siquiera se ha parado el mundo porque a Boris Izaguirre le tocara el otro día la pedrea en el Premio Planeta. Cosas más raras se han visto, aunque tampoco muchas, la verdad. Lo que quiero decirte, querido amigo, es que al final, aunque algunos periodistas se empeñen en querer convencernos de lo contrario, las cosas no están tan mal. Que porque a unos energúmenos descerebrados ―que lo son, y ya lo he dije hace un par de separatas, creo― les haya dado por poner un mechero debajo de las fotos del rey España no corre peligro de desintegrase; y porque otros pocos idiotas ―la imbecilidad no en-tiende de idelogías― hayan hecho lo mismo con las fotos de Carod Rovira no vamos a pensar que todos los españoles somos anticatalanes. Vamos a poner las cosas en su sitio, hombre, porque el problema Cristóbal, es que hay muchos analfabetos cuya única cultura se resume en las fotos de las portadas de los periódicos y en lo que escuchan decir a algún locutor fundamentalista. ¿Que no nos ponemos de acuerdo con la bandera? ¿Que alguno se ofende al ver la bandera española el 12 de octubre en los desfiles? Pues nada, Cristóbal, permíteme una sugerencia, hombre: que el próximo año los soldados desfilen detrás de una bandera de El Corte Inglés, todos marcando el paso detrás de los triangulitos verdes. Si te fijas, querido amigo, las banderas de El Corte Inglés son las únicas que ondean en cualquier rincón de España sin que nadie se haya molestado. Todavía.
 
© Andrés Pérez Domínguez, octubre de 2007

Emitido en Punto Radio el 19 de octubre de 2007

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