Oye, chaval

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A ver, chaval, permíteme la confianza. Toda la vida mirándote frente al espejo me permite algunas licencias, espero. Total, si te molestas me da igual. Me vas a tener que seguir aguantando hasta que dejes de fumar. Es una metáfora, no te enfades conmigo. Yo sé que nunca has fumado y a estas alturas ya no creo que te pille el momento tonto. Vamos a ver. Siempre has dicho que escribir novelas es como correr maratones y escribir cuentos como correr los cien metros. Estás harto de repetirlo. También, cuando te da por ponerte fino y literario has citado a Cortázar para afirmar que en las novelas se gana por puntos y en los cuentos por KO. Muy bien. Perfecto. Pues como un día alguien tire de hemeroteca vas a tener que mudarte a Vladivostok para esconderte de tu propia boca. Porque, tío, ni maratón, ni cien metros. Ni siquiera sé qué estamos haciendo. Sin preguntar a nadie si existe una sola razón para que el mundo tenga que soportar otro libro tuyo, vas y te pones a escribir una novela para ...

Papá Noel trepador

Bueno, Cristóbal, otra Navidad, pero porque ya ha empezado a hacer frío, como corresponde en diciembre, y no porque los mantecados estén en los supermercados, porque, lo que se dice estar, están desde octubre. Sin embargo, desde hace una o dos Navidades hay algo que indica que se acercan las fiestas. Yo, la primera vez que vi uno, te aseguro que estuve a punto de llamar a la policía. Me quedé parado delante de una fachada, diciendo, anda, pero qué es eso, si parece que acabo de ver a un tío vestido de Papá Noel colándose por una ventana. Luego caí en que no, Cristóbal, que no se trata más que de una ocurrencia que se ha puesto de moda, una correncia, y que me perdone quien no piense lo mismo, querido amigo, que me parece bastante hortera, qué quieres que te diga. Hace poco, Cristóbal, en Zaragoza, en la misma plaza del Pilar, vi un edificio donde, de cada balcón colgaba un engendro de estos, una invasión de enanos trepa-dores, docenas de muñecos colgados de los barrotes, así, con un par, frente a la basílica, la Seu y los dos mil años del foro romano que están bajo la misma plaza, junto al río. Lo único que me consuela, querido amigo, es que esto del Papá Noel trepador se trata de una moda, aunque lo cierto es que no sé qué decirte, porque a lo mejor el año que a cualquier iluminado se le ocurre algo peor, y acabe echando de menos esto que hoy crítico. Pero bueno, que hoy es 21 de diciembre, así que, nada, buena suerte mañana con la lotería, y Feliz Navidad, de corazón, para ti, querido amigo, y para todos los oyentes de Punto Radio.

© Andrés Pérez Domínguez, diciembre de 2007

Emitido en Punto Radio el 21 de diciembre de 2007

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