Oye, chaval

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A ver, chaval, permíteme la confianza. Toda la vida mirándote frente al espejo me permite algunas licencias, espero. Total, si te molestas me da igual. Me vas a tener que seguir aguantando hasta que dejes de fumar. Es una metáfora, no te enfades conmigo. Yo sé que nunca has fumado y a estas alturas ya no creo que te pille el momento tonto. Vamos a ver. Siempre has dicho que escribir novelas es como correr maratones y escribir cuentos como correr los cien metros. Estás harto de repetirlo. También, cuando te da por ponerte fino y literario has citado a Cortázar para afirmar que en las novelas se gana por puntos y en los cuentos por KO. Muy bien. Perfecto. Pues como un día alguien tire de hemeroteca vas a tener que mudarte a Vladivostok para esconderte de tu propia boca. Porque, tío, ni maratón, ni cien metros. Ni siquiera sé qué estamos haciendo. Sin preguntar a nadie si existe una sola razón para que el mundo tenga que soportar otro libro tuyo, vas y te pones a escribir una novela para ...

Eurovisión

Cristóbal, la verdad es que si te abres paso a machetazos en la jungla de noticias postelecciones te das cuenta de que la actualidad, que es lo que suele inspirar las separatas, puede resultar bastante jugosa. Así que, dejando interpretaciones postelectorales aparte, hay dos dos cosas que me han llamado mucho la atención: una es que la publicidad por fin va a dejar de ser un asunto que concierna solamente a los habitantes de este planeta, porque en junio se va a enviar un anuncio de cereales a un sistema solar que se encuentra a 42 años luz de la Tierra, conque, con suerte, los posibles habitantes de esos planetas se van a enterar de que existimos, los humanos y nuestros cereales, para el 2050. Que se preparen los centros comerciales para cuando los extraterrestres se enteren de que no hay nada como un buen tazón de cereales para desayunar. La otra noticia que me ha llamado la atención, Cristóbal, no es menos sorprendente, fíjate, y es la elección de Chikilicuatre como candidato a representarnos en Eurovisión. La verdad, querido amigo, es que no sé que será peor: que hagamos el ridículo con el Baila el chiki chiki, o que por estas carambolas que a veces suceden, ganemos el festival, y que a la gente le dé por tararear la canción por todos lados igual que antes les dio por Macarena, o que a los de la NASA les dé por incluirla junto a otras grabaciones de lo que se escucha en nuestro planeta y la mande al espacio. Porque te voy a decir una cosa, querido amigo: yo soy un extraterrestre y escucho el Baila el chiki chiki y el último planeta que se me ocurre visitar es la Tierra.
© Andrés Pérez Domínguez, marzo de 2008





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