Oye, chaval
A ver, chaval, permíteme la confianza. Toda la vida mirándote frente al espejo me permite algunas licencias, espero. Total, si te molestas me da igual. Me vas a tener que seguir aguantando hasta que dejes de fumar. Es una metáfora, no te enfades conmigo. Yo sé que nunca has fumado y a estas alturas ya no creo que te pille el momento tonto. Vamos a ver. Siempre has dicho que escribir novelas es como correr maratones y escribir cuentos como correr los cien metros. Estás harto de repetirlo. También, cuando te da por ponerte fino y literario has citado a Cortázar para afirmar que en las novelas se gana por puntos y en los cuentos por KO. Muy bien. Perfecto. Pues como un día alguien tire de hemeroteca vas a tener que mudarte a Vladivostok para esconderte de tu propia boca. Porque, tío, ni maratón, ni cien metros. Ni siquiera sé qué estamos haciendo. Sin preguntar a nadie si existe una sola razón para que el mundo tenga que soportar otro libro tuyo, vas y te pones a escribir una novela para ...
Nada de lo que se ha dicho o escrito en contra de Bush me parece más elocuente, simbólico, que lo del zapatazo del otro día. Pero también, y eso es lo triste, querido amigo, el zapatazo de Muntazer al Zaïdi es una metáfora desarmante de la impotencia de quienes llevan cinco años invadidos por un país extranjero con la excusa vaga de instaurar la democracia y derrocar a un tirano. Al cabo, los zapatos de Muntazer al Zaïdi volando en la rueda de prensa no tienen más fuerza que la de una mosca contra un elefante, un David desesperado contra un Goliath que incluso se permite sonreír después de que le tiren los zapatos a la cara y lo llamen perro.
Es lo que a mí gustaría, Cristóbal, que la realidad se pareciera a la ficción, que David pudiera vencer de verdad a Goliath, pero eso, querido amigo, forma parte más del territorio hermoso de la literatura que de la realidad antipática. Pero igual que aquel estudiante chino que se enfrentaba a un tanque en la plaza de Tiananmen, o la foto que vi el otro día en un periódico de un estudiante griego apuntando al escudo de un policía armado hasta los dientes con una pistola de agua, la imagen de los zapatos de Muntazer al Zaïdi volando en la rueda de prensa de Bush en Iraq la conservaré siempre en un rincón especial de mi memoria.
Comentarios
Un abrazo, querido Andrés.
Un abrazo, Juanma
Un abrazo,