Oye, chaval

Imagen
A ver, chaval, permíteme la confianza. Toda la vida mirándote frente al espejo me permite algunas licencias, espero. Total, si te molestas me da igual. Me vas a tener que seguir aguantando hasta que dejes de fumar. Es una metáfora, no te enfades conmigo. Yo sé que nunca has fumado y a estas alturas ya no creo que te pille el momento tonto. Vamos a ver. Siempre has dicho que escribir novelas es como correr maratones y escribir cuentos como correr los cien metros. Estás harto de repetirlo. También, cuando te da por ponerte fino y literario has citado a Cortázar para afirmar que en las novelas se gana por puntos y en los cuentos por KO. Muy bien. Perfecto. Pues como un día alguien tire de hemeroteca vas a tener que mudarte a Vladivostok para esconderte de tu propia boca. Porque, tío, ni maratón, ni cien metros. Ni siquiera sé qué estamos haciendo. Sin preguntar a nadie si existe una sola razón para que el mundo tenga que soportar otro libro tuyo, vas y te pones a escribir una novela para ...

Fotos de mal gusto

El domingo hay elecciones, en el País Vasco y en Galicia, y, aunque esos dos sitios que me gustan tanto me pillan lejos, me he puesto a pensar y he llegado a la conclusión, miren ustedes, de que no estaría mal que hubiera elecciones todos los días del año. Pero no vayan a pensar que lo digo para escaquearme del trabajo o porque me gusta que me toque el marrón de estar todo el día sentado a una mesa electoral, mirando los DNI de mis vecinos y diciendo eso de vota al meter la papeleta en la urna, qué va. Lo que pasa es que, cuando hay elecciones, los políticos parecen un poco más buenos. Ya, ya sé que sólo lo parecen, y que no es lo mismo ser que parecer, pero es que por un lado me divierte sentarme delante de la tele y verlos tirarse piedras a la cabeza y luego besar a los niños en los mítines, me gusta cuando veo lucir a los políticos las ojeras de una larga campaña electoral, pero sobre todo me gusta, como decía más arriba, que durante estos días que dura la campaña electoral a la mayoría de los políticos no les queda otra que portarse bien, como los niños que se esfuerzan en ser buenos durante las Navidades para que los Reyes Magos no les dejen carbón en lugar del escalextrix.
Yo no sé si el ministro Bermejo hubiera dimitido de no celebrarse elecciones este domingo, pero me da que no, que nos habría seguido castigando con esas fotos tan pasadas de moda, ahí, en plan gran cazador blanco después de haber abatido a la presa, igualito que los hombres de bien que son capaces de hacer negocio en una montería lo mismo que en el palco del Bernabéu. De no haber dimitido se habría sacado la licencia de caza, por aquello de dar ejemplo y para no dar que hablar, pero habría seguido ahí, como si las protestas no fueran con él. Pero hay elecciones el domingo y Zapatero ha preferido quitarlo de en medio antes de que le salga el tiro por la culata. Así que ya tenemos nuevo ministro. Yo no había oído hablar de él en mi vida, lo confieso. Pero ya ha dicho que a él no le va eso de las monterías. Qué alivio. Con éste, por lo menos nos libramos de las fotos de mal gusto.

© Andrés Pérez Domínguez, febrero de 2009

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
malditos cretinos
pobres animalitos son unos tontos
los odioss

Entradas populares de este blog

Hola y adiós

Nadar hasta que pueda

Regalo ejemplares de El factor Einstein