Lo que abrigan mis colores

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A veces a la gente cercana le sorprende que escriba sobre detalles tan personales. Siempre respondo lo mismo: en realidad no cuento nada, porque contar mucho también puede ser una forma de no contar nada. En eso consiste el reto. Otras me ven sin ropa y tú desnudo, escribió Benjamín Prado y cantó Sabina, vaya. Se lo decía ayer a mi prima durante una celebración familiar. Me contaba ella, con esa mezcla de cariño inquebrantable y admiración sonrojante que sólo se permite en la familia, que me leía, que le gustaba mucho. Pero bueno, ella siempre me ha leído. Además, añadió, sé cuándo estás triste, cuándo estás contento, sé cuándo necesitas soltar algo porque te quema por dentro. Claro, ¿cómo no va a saberlo? La gente que me conoce, sobre todo si me conoce bien, juega con ventaja. Pero a veces, creo, no son conscientes de que la mayoría de quienes me leen no me conocen, nunca me han visto, ni se han cruzado conmigo, ni siquiera han hablado conmigo y probablemente nunca lo harán. Y ahí est...

La fecundidad de Pérez Domínguez

José Luis Montoya escribía sobre mí ayer, en su muy leída sección "El patio", de ABC. Desde aquí le mando un abrazo y le doy la gracias. Sobre todo, porque me ha quitado diez años... Pero sigo siendo joven, que conste...




"Los perros" de Pérez Domínguez.

Y cambio de argumento aunque sigo con libros, porque dedico una parrafadita al joven -30 años de edad lo contemplan- y prolífico escritor sevillano Andrés Pérez Domínguez, ganador del Premio Ateneo de Novela de 2009, de quien, para que vean su fecundidad creativa, les puedo decir que dentro de muy poco va a estar en las librerías otra novela suya, El violinista de Mauthausen, y que como en enero de 2008 se iba a publicar El factor Einstein, habida cuenta que según propia confesión le corroe estar sin hacer nada, entre octubre y diciembre de 2007 escribió Los perros siempre ladran al anochecer, aunque no sabiendo qué hacer con la obra, la envió al Premio de Novela Corta "La Espiga Dorada", convocado por primera vez por la Fundación Caja Rural del Sur; y miren por donde, con ela se ha alzado con el santo y la limosna, es decir, que ha sido la ganadora del certamen, aunque cuando se edite, y como el autor comenta, cualquiera sabe el título que la editorial le pondra.

Comentarios

Juanma ha dicho que…
Un par de artículos más y te regalo un chupete...

Un abrazo.
Andrés Pérez Domínguez ha dicho que…
Pues mira: es un regalo que nunca me han hecho...
Abrazos,
Anónimo ha dicho que…
Aprovecha y disfruta tus éxitos.Ojalá que siga la racha de bondades.
Un abrazo.
Andrés Pérez Domínguez ha dicho que…
Gracias, M. Deveriá. Son rachas, sólo eso.
Un abrazo,
Carmina ha dicho que…
Vaya te han quitado diez años, hay que hacerle un regalo al benevolente periodista... veo que tienes mucho sentido del humor, pero sonbre todo tienes razon sigues siendo joven. Y si el libro se edita que más da el titulo que le ponga la editorial?
Andrés Pérez Domínguez ha dicho que…
Yo creo que es importante saber reírse de uno mismo. No hay que reírse de todo, desde luego, pero un poquito de humor siempre viene bien.
Los títulos a veces se cambian cuando se publican los libros. Una novela publicada es un esfuerzo colectivo, no sólo mérito del autor, así que ciertas cosas, en un momento dado, pueden negociarse
Unknown ha dicho que…
Andrés he hecho un comentario sobre tu libro en mí blog, ya queda menos para que llegue el 11 de marzo en Punta Umbría.

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