¿Pero tú no has leído las novelas de Philip Kerr? Es una pregunta que me han hecho alguna vez. ¿Cómo es posible que hayas escrito tres novelas que tienen la Segunda Guerra Mundial como telón de fondo y no hayas leído ni una sola novela de Philip Kerr?
Hace tiempo que cuando alguien me pregunta con esa contundencia si no he leído un libro, ya no me entretengo en dar explicaciones. Me encojo de hombros ―que, además, es un ejercicio estupendo― y espero a que el curioso se aburra. Pero después de que mis queridos Óscar Oliveira, el jefe de prensa de Algaida, y Gregorio León, el autor de El último secreto de Frida K. , me hablaran muy bien de este escritor escocés, al final acabé interesándome. De hecho, compré una de sus novelas, al azar, en un librería, hace pocas semanas.
Hay escritores que dicen que no leen novela cuando están escribiendo las suyas. Yo no soy de ésos, y puede que a lo mejor me estén gustando tanto los libros de Philip Kerr porque ando arremangado con una novela ambientada en los años 50, con agentes secretos desencantados y nazis nostálgicos.
Resulta que Philip Kerr es autor de una serie de novelas (seis, hasta ahora), ambientadas en la Alemania de los años 30 y 40, antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial, y protagonizadas por el detective Bernie Gunther. Ahora, cuando ya me he zampado dos seguidas, no puedo sino recomendarlas en mi bitácora a aquellos que estén interesados en esa época tan dura como fascinante de la Historia.
La primera que he leído ha sido la tercera, Réquiem alemán, para empalmarla con la cuarta, Unos por otros, que he disfrutado aún más. Aún no he leído Una llama misteriosa (la quinta), Si los muertos no resucitan (la sexta, Premio Internacional de Novela Negra RBA), Violetas de marzo (la primera), ni Pálido criminal (la segunda), pero estoy seguro de que me las iré metiendo entre pecho y espalda próximamente.
Además de Bernie Gunther, por estas páginas aparecen personajes históricos muy conocidos, y sucede en ellas eso tan difícil que me gusta tanto: que la realidad y la ficción se mezclen y el lector pueda acabar preguntándose si Bernie Gunther fue un personaje tan real como Göering, Himmler o Adolf Eichman
Ya digo, al que le guste la novela negra o tenga interés en esa época no se sentirá defraudado. Habrá quien dirá que eso no es literatura o que solo es un entretenimiento puro y duro. Allá cada cual con sus gustos. A mí me da igual, y no me importa repetir esta frase que se va a terminar convirtiendo en el lema de este blog: si algo me hace disfrutar, ¿para qué buscarle peros?
Tampoco creo que a Philip Kerr le importe demasiado…
© Andrés Pérez Domínguez, octubre de 2010
Comentarios
Además, me gustaría recomendarte otra novela de Kerr que también tiene sus añitos, Esaú, que trata, y no es broma, sobre una expedición que va al Himalaya en busca del abominable hombres de las nieves.
Lo mejor de Kerr es que sus novelas, con la excepción de El quinto Ángel, tocan muchos palos variados y siempre resultan entretenidas y reconocibles.
Rosa Mary, creo que no te decepcionará. Mi nueva novela va muy bien. Supongo que a finales de febrero estará lista.
JMR, estoy de acuerdo. No he leído esas novelas de Kerr que dices, pero estoy convencido de que es un buen escritor.
Anónimo, te mandé un mensaje, pero no recibí respuesta.
Abrazos,