De manuscritos y apocalipsis
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Asombra e inquieta al mismo tiempo que los demás sepan tantas cosas de ti. Por la mañana, cuando ya llevo un rato trabajando, suena el teléfono y alguien me pide si puedo entrar en directo en un programa de radio en el que van a hablar de la gente que aún escribe a mano, y por un momento me pregunto si no me estaré haciendo más viejo de lo que soy capaz de darme cuenta. Ayer, los chavales de un instituto al que fui a dar una charla me trataban respetuosamente de usted a pesar de que todos los días he de hacer un esfuerzo para recordarme que hace ya muchos años que dejé atrás la adolescencia, y hoy parece que soy uno de los pocos escritores que aún utilizan pluma y cuaderno para el primer borrador de sus novelas. 
Uno escribe libros y cuenta cosas sobre su vida en el blog, pero nunca es consciente de cuánta gente hay al otro lado: lectores que se llevan a la cama tus novelas y luego las dejan en la mesita de noche después de doblar el pico de una página cuando los vence el sueño, o personas que se asoman a esta bitácora virtual aunque no se entretengan en dejar constancia de su visita con un comentario.
Por lo visto se ha hecho público el estudio de una universidad norteamericana que dice que al escribir a mano se pueden expresar mejor las ideas, pero durante unos pocos minutos de charla agradable en directo explico que suelo escribir a mano el primer borrador de mis libros, y que la única razón es que me gusta el contacto de la pluma con el papel. Luego paso al ordenador lo que he escrito, y en los sucesivos borradores ya sólo utilizo el ordenador. Aunque, matizo, para los textos cortos, como un artículo, prefiero utilizar el teclado directamente.
Sin embargo, me pregunta alguien desde el estudio de radio, a pesar de escribir a mano mantienes un blog bastante activo. Por supuesto, respondo. Lo cortés no quita lo valiente. Que me guste escribir a mano no significa que esté en contra de las nuevas tecnologías. Todo lo contrario.
Hay una pregunta que, como una enfermedad contagiosa, se suele repetir desde hace meses cada vez que alguien me entrevista: ¿qué opinas de los libros electrónicos? No creo que nadie pueda saber qué pasará con estos cacharros, pero supongo que convivirán de una manera más o menos civilizada con los libros de toda la vida. De hecho, El violinista de Mauthausen sale estos días a la venta en formato digital. La verdad es que a mí me gusta más leer en papel, pero cada uno tiene sus preferencias. También prefiero usar los libros y las enciclopedias de toda la vida para consultar algún dato antes de pasarme horas organizando toda la información a la que se puede acceder en Internet con solo pulsar un botón.
Pero sí me preocupa mucho más la piratería. Ayer, en un periódico alguien se mostraba muy pesimista respecto al futuro del libro. La ventas han caído hasta niveles inquietantes, decía; las devoluciones crecen de manera alarmante, y la sombra de la piratería amenaza a los libros igual que a la música y a las películas.
No sé hasta qué punto llegarán a resultar acertadas estas predicciones apocalípticas, pero, quién sabe, con esta maldita costumbre que tenemos del todo gratis, a lo mejor llega un momento en que más de un escritor empiece a plantearse si tantas horas de esfuerzo merecen la pena. Uno escribe por vocación, sobre todo, les decía ayer a los chavales de Aracena, pero solo con la vocación y el amor al arte, que yo sepa, no se puede llenar el carrito del supermercado.
© Andrés Pérez Domínguez, noviembre de 2010
Comentarios
Saludos Andrés.
Un abrazo.
Muchos saludos.
La piratería hace estragos con los artistas nuevos, y un tipo que compone o escribe, si quiere hacer algo realmente bueno necesita tiempo para trabajar en su obra (porque no es sólo inspiración, un poco de inspiración el resto es transpiración) y mientras tanto tiene que vivir, pagar su alimentación, sus impuestos, su alquiler, su sistema de salud. Me preocupa esto.
Yo creo que estamos atrapados entre dos épocas, todavía tenemos costumbres y necesidad de la época de la que venimos y vamos adquiriendo habitos de los nuevos tiempos. Es complejo vivir en un tiempo intermedio, pero ahí vamos.
Yo adoro leer en papel, escribir directamente con la pc, mi mano no resiste los calambres, asi que me inclino por lo mas practico, pero siempre llevo una libretita de papel por las dudas.
Te encontre por face, sabia que este blog me iba a resultar interesante, te sigo.
Un saludo.
Aunque ya la vista no es mi mejor aliada, amo leer y especialmente tocar los libros.
SIEMPRE han sido el mejor regalo que me puedan ofrecer.
Estaré en tus orillas, desde mi propio borde.
Un agrado
Rossana
En cuanto a que los chavales te traten de usted, es porque son unos malcriados y no porque nos pase el tiempo.
Un abrazo.
Un abrazo
soy tu visita nº 66666. ¿Tengo premio? Enhorabuena.
Félix, es un número como para preocuparse:)
Abrazos para todos,