Lo que abrigan mis colores

Imagen
A veces a la gente cercana le sorprende que escriba sobre detalles tan personales. Siempre respondo lo mismo: en realidad no cuento nada, porque contar mucho también puede ser una forma de no contar nada. En eso consiste el reto. Otras me ven sin ropa y tú desnudo, escribió Benjamín Prado y cantó Sabina, vaya. Se lo decía ayer a mi prima durante una celebración familiar. Me contaba ella, con esa mezcla de cariño inquebrantable y admiración sonrojante que sólo se permite en la familia, que me leía, que le gustaba mucho. Pero bueno, ella siempre me ha leído. Además, añadió, sé cuándo estás triste, cuándo estás contento, sé cuándo necesitas soltar algo porque te quema por dentro. Claro, ¿cómo no va a saberlo? La gente que me conoce, sobre todo si me conoce bien, juega con ventaja. Pero a veces, creo, no son conscientes de que la mayoría de quienes me leen no me conocen, nunca me han visto, ni se han cruzado conmigo, ni siquiera han hablado conmigo y probablemente nunca lo harán. Y ahí est...

Posponer la felicidad



Aunque no me gusta el calor esperaba que el verano se prolongase un poco, al menos hasta mediados de octubre, igual que el año pasado. Tengo alguna foto del otoño anterior, en la playa. Como voy poco a la playa en verano procuro aprovechar para escaparme unos días antes de que llegue el frío, bañarme un rato. No sé. Lo que hace mucha gente en verano pero yo siempre pospongo con el riesgo de que algún año el verano termine cuando lo marca el calendario. A pesar de la frustración me consuelan las nubes y la fina lluvia en el sur, levantarme por la mañana y tener incluso que abrigarme para sentarme en el despacho.
Seguro que las nubes y la lluvia desaparecerán y el calor volverá, a ráfagas, hasta quizá finales de octubre, pero yo ya no estaré en el sur. Y el único consuelo será que el verano sucederá otra vez, y quizá seré tan torpe para esperar otra vez a disfrutar de la playa en otoño.
Quizá no sea tan bueno retrasar la felicidad cuando uno la tiene al alcance de la mano.








© Andrés Pérez Domínguez, septiembre de 2012


Comentarios

Entradas populares de este blog

Una hermosa y apasionada historia de amor

Monze, yo también zoy andalú

Presentación en Sevilla