Oye, chaval

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A ver, chaval, permíteme la confianza. Toda la vida mirándote frente al espejo me permite algunas licencias, espero. Total, si te molestas me da igual. Me vas a tener que seguir aguantando hasta que dejes de fumar. Es una metáfora, no te enfades conmigo. Yo sé que nunca has fumado y a estas alturas ya no creo que te pille el momento tonto. Vamos a ver. Siempre has dicho que escribir novelas es como correr maratones y escribir cuentos como correr los cien metros. Estás harto de repetirlo. También, cuando te da por ponerte fino y literario has citado a Cortázar para afirmar que en las novelas se gana por puntos y en los cuentos por KO. Muy bien. Perfecto. Pues como un día alguien tire de hemeroteca vas a tener que mudarte a Vladivostok para esconderte de tu propia boca. Porque, tío, ni maratón, ni cien metros. Ni siquiera sé qué estamos haciendo. Sin preguntar a nadie si existe una sola razón para que el mundo tenga que soportar otro libro tuyo, vas y te pones a escribir una novela para ...

En busca de Gregorio León. Tour de El silencio de tu nombre XII (Valencia)



El despertador debe sonar a las siete, pero a las cinco ya tengo los ojos abiertos y no puedo dejar de dar vueltas en la cama. Soy incapaz de quedarme en la cama haraganeando cuando me he espabilado. Así que, para variar, un rato después soy de los primeros clientes del hotel en desayunar. Para un lobo solitario como yo resulta raro estar siempre acompañado estos días. Eva y María José se turnan para venir conmigo a los medios, organizarme la agenda en Valencia y cuadrar las entrevistas, tanto en la cafetería del hotel Astoria como las visitas a los medios. Esta mañana es María José la que me espera, puntual, en la puerta del hotel, porque viene a recogernos un coche para llevarnos a los estudios de Canal 9. Pensaba que íbamos a grabar un programa de libros, pero no es así: he de participar en directo en el programa La tertulia, presentado por Xavier Carrau. Son apenas diez minutos, pero muy bien aprovechados, donde el presentador y los tres periodistas que lo acompañaban mantenemos una conversación interesante. Me gustó. A ver si puedo recuperar el enlace y ponerlo aquí.

Volvemos al hotel porque tenemos varias entrevistas. Llega Belén, grabadora en mano, y me hace mucha ilusión porque además de entrevistarme me ha traído un regalo. Una piedra con forma de corazón que ahora llevo en el bolsillo de la chaqueta. Luego vamos a Radio 9, donde será un placer recibir el entusiasmo, fuera de micrófono, y durante la entrevista, de Ximo Rovira. El silencio de tu nombre acaba de salir a la venta, pero, por lo que me dicen los periodistas que lo están leyendo, tengo buenas sensaciones. Eva, que ha tomado el relevo a María José para ir a la radio conmigo, me lleva a la FNAC, donde me paso un rato firmando libros para los clientes. Me gusta ver la novela muy bien colocada y visible. También es una buena señal. Luego vamos a un sitio pintoresco donde disfrutamos de una comida sabrosa, y mientras llega la hora de irme de Valencia me quedo un rato en el bar del Astoria hasta que María José viene para llevarme a la estación. Aún me quedan tres horas y pico hasta Murcia, donde voy a tener uno de los encuentros más curiosos de toda la promoción porque Gregorio León va a venir a recogerme para llevarme al hotel. No siempre pasa que el autor se encuentre con un personaje de su novela. Y mi amigo Gregorio León, lo sabéis quienes habéis leído o estáis leyendo El silencio de tu nombre, me prestó su nombre y unas cuantas cosas de su vida para crear a uno de los personajes más carismáticos de mi última novela. Pero eso ya os cuento mañana. 



Andrés Pérez Domínguez, octubre de 2012

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Con respeto por delante, pero vaya ayudante más guapa que llevan en P&J, eh? qué lujo y qué belleza! al menos más guapa que tu secretario en el anterior libro!

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