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| Mowgli |
Nunca
es fácil el
verano. Tampoco éste tendría por qué ser diferente. Estás a
punto de salir para un viaje, no muy largo, apenas un día, y cuando llamas a la
residencia donde cuidaban de
Mowgli el año pasado resulta que no van a abrir, al menos de momento. Mala suerte. Cancelas el viaje, con buen
ánimo, y te dices que
los problemas están para solucionarlos. Pero no es
tan sencillo. Como un ratoncito aplicado buceas en
Internet para encontrar
un lugar donde puedan acomodar a tu
perro, porque ya
es
verano y el resto de la familia también está lejos y no puede cuidar
de él. Miras las fotos de la gente que se anuncia como
cuidadores de mascotas,
intentas adivinar si tienen un lugar donde tu perro pueda correr, o si lo que
está a su espalda es un parque. Mandas correos, llamas a algunos. Están
demasiado lejos o las fotos engañan. Vivimos en un piso, te dicen, pero los
fines
de semana cogemos el coche y nos vamos con los perros al campo. Como el año
pasado descubriste un lugar donde lo cuidaban bien ahora te cuesta más
fiarte. Durante cuatro días pasas muchas horas buscando una solución. Tienes
viajes que hacer, y no puedes llevarte al perro y tampoco pedir a nadie que lo
cuide. Después de visitar varias, encuentras una
residencia canina que,
aunque está lejos, te ha gustado. Total, lo importante es el bienestar de
Mowgli. Y también has encontrado una casa con parcela grande, donde podrá estar
con varios perros y jugar. Lo dejas una noche, para probar, y al volver a tu
casa te hace gracia que sin darte cuenta te hayas convertido en el
padre
responsable de un animal de dos años. Te preparas una cena ligera y sin
muchas ganas te pones a ver el partido de
Gales y
Bélgica en la
Eurocopa.
Apenas faltan unos minutos para que termine y los de
Gareth Bale ya se
han asegurado un puesto en
semifinales. Cambias de canal y están
poniendo
Truman. La casualidad es muy puñetera:
Ricardo Darín,
inmenso, como siempre, le cuenta a
Javier Cámara lo triste
que está por haber dejado a su perro a dormir en casa de unos desconocidos.
© Andrés Pérez Domínguez, julio
de 2016
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