Oye, chaval

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A ver, chaval, permíteme la confianza. Toda la vida mirándote frente al espejo me permite algunas licencias, espero. Total, si te molestas me da igual. Me vas a tener que seguir aguantando hasta que dejes de fumar. Es una metáfora, no te enfades conmigo. Yo sé que nunca has fumado y a estas alturas ya no creo que te pille el momento tonto. Vamos a ver. Siempre has dicho que escribir novelas es como correr maratones y escribir cuentos como correr los cien metros. Estás harto de repetirlo. También, cuando te da por ponerte fino y literario has citado a Cortázar para afirmar que en las novelas se gana por puntos y en los cuentos por KO. Muy bien. Perfecto. Pues como un día alguien tire de hemeroteca vas a tener que mudarte a Vladivostok para esconderte de tu propia boca. Porque, tío, ni maratón, ni cien metros. Ni siquiera sé qué estamos haciendo. Sin preguntar a nadie si existe una sola razón para que el mundo tenga que soportar otro libro tuyo, vas y te pones a escribir una novela para ...

Vidas paralelas

Por alguna extraña razón acostumbro a sobrecargarme de trabajo cuando estoy muy ocupado. Será tal vez porque me siento más vivo y con más ganas de hacer cosas cuando las tareas se multiplican, o es que tengo miedo al tedio, a no hacer nada y quedarme bloqueado y con los pies dormidos para siempre si no ando embarcado en algún proyecto. No hablo sólo de trabajo, también hablo de la vida. El verano avanza, inexorable y asfixiante, cada vez más, qué pena, en el sur, pero me levanto muy temprano cada mañana y como muy tarde a las ocho estoy escribiendo. Necesito unas cuantas horas de concentración plena antes de que suene el teléfono (a pesar de que suelo tenerlo en silencio cuando escribo, no puedo evitar mirar la pantalla en los breves descansos y me cuesta no atender las llamadas perdidas o los mensajes acumulados) y la vida, que sigue ahí, al otro lado de la ventana, me requiera para las tareas cotidianas: hacer recados, atender a los amigos y a la familia, ocuparme de cosas importantes que no tienen que ver con el oficio de escritor. Al cabo, me gusta ese desdoblamiento, la posibilidad de vivir no sólo las vidas de mis personajes, sino también dos existencias paralelas que a menudo se alimentan la una de la otra y me mantienen en equilibrio saludable: la escritura y la vida real, lo que pasa en las páginas que escribo y lo que sucede más allá de mi despacho. El escritor que soy y el tipo corriente que pasea por la calle con su perro, va a entrenar, al cine o charla de lo que se tercie con sus amigos. Me entusiasma cuando, como la otra noche, durante una emotiva cena familiar, nadie se acuerda de mi oficio ni se siente extrañamente cohibido por él, y tampoco en la obligación de preguntarme por mis proyectos o por las ventas de mis libros, ni me atosiga bienintencionada y cariñosamente relatándome sus lecturas o sus cuitas.

 


© Andrés Pérez Domínguez, julio de 2017

Comentarios

cristina sanz ha dicho que…
Hola Andres,
primero enhorabuena por tus libros y por tus posts en FB ;).

Somos una productora independiente de Madrid, que estamos investigando para un documental sobre la historia reciente de Canarias, a través de un controvertido personaje alemán de Cofete en la península de Jandia, Fuerteventura.
El nos servira de excusa para revisar el papel de Canarias en las dos grandes guerras, en L Guerra Civil, la larga presencia de los alemanes, la Guerra Civil y la postguerra IIWW. Sabemos que eres conocedor en profundidad del tema, y nos gustaría saber si podríamos contar contigo para que colaborases en el documental eventualmente (delante de la cámara en una entrevista, o simplemente grabándola).

Mi correo electrónico es cristinasanz@atrevidapro.com y me numero es +34649 444 943, no encantaría saber que te parece la propuesta. Muchas gracias.

Atentamente.
Cristina Sanz Ortiz
Atrevidapro
Madrid
Andrés Pérez Domínguez ha dicho que…
Hola, Cristina: gracias por escribir. Te mando un correo. Un saludo.

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