Lo que abrigan mis colores
A veces a la gente cercana le sorprende que escriba sobre detalles tan personales. Siempre respondo lo mismo: en realidad no cuento nada, porque contar mucho también puede ser una forma de no contar nada. En eso consiste el reto. Otras me ven sin ropa y tú desnudo, escribió Benjamín Prado y cantó Sabina, vaya. Se lo decía ayer a mi prima durante una celebración familiar. Me contaba ella, con esa mezcla de cariño inquebrantable y admiración sonrojante que sólo se permite en la familia, que me leía, que le gustaba mucho. Pero bueno, ella siempre me ha leído. Además, añadió, sé cuándo estás triste, cuándo estás contento, sé cuándo necesitas soltar algo porque te quema por dentro. Claro, ¿cómo no va a saberlo? La gente que me conoce, sobre todo si me conoce bien, juega con ventaja. Pero a veces, creo, no son conscientes de que la mayoría de quienes me leen no me conocen, nunca me han visto, ni se han cruzado conmigo, ni siquiera han hablado conmigo y probablemente nunca lo harán. Y ahí est...

Comentarios
Recibe un gran saludo desde Lima Perú.
¡Felicidades y muchos éxitos !!
Un abrazo.
Mi nombre es Laura y me gustaria trasladarte mi opinión sobre tú libro del violinista.
He terminado de leerlo ayer noche y por el momento sigo con la resaca y con la sensación de haber perdido algo al cerrarlo.
Me considero una lectora empedernida y encantada de serlo. He léido muchos libros en mi vida (demasiado rato en trasnporte público)de este tipo como Las cenizas de Angela, etc,etc pero sabes, ninguno como el Violinista.
Me encanta la manera en la que expresas las conversaciones y pensamientos de los protagonstas, me encanta que no entres en demasiados detalles de las habitaciones, casas, parajes, etc.
He de reconocer que en mas de una ocasión he tenido que reprimir las lágrimas y que en otras tantas ni pude. Acompañada por una deliciosa música clásica para evitar que el ruido de la ciudad me desconcentrara. He pasado muy amargos momentos pero muy felices por hacer que este sufrimiento de algunos deje de ser sólo conocimiento de los que se interasaron.
Lo único que siento y que hizo que el corazón se me rompiera al terminarlo es saber que no todo en él era ficción y que lamentablemente no cuenta ni la mitad de lo que mucha gente sufrió anónimamente.
Sólo me queda darte las gracias y pedirte pronto un nuevo libro de este estilo sin perder esa prosa tan encantadora.
Saludos, Laura.
Laura, gracias a ti, especialmente. Escribir es un trabajo complicado que a veces se hace bastante cuesta arriba. Leer un comentario como el tuyo supone una gran responsabilidad, pero también un estímulo impagable porque demuestra que lo que has estado creando durante tantos meses ha llegado a emocionar a los demás.
Abrazos,