Lo único que queda
Un libro se publicará o no, tendrá más o menos lectores, contará con el favor de la crítica o pasará desapercibido. Con el tiempo comprendes que todo eso es secundario y aceptas, felizmente, que, a pesar de los sinsabores y trabas del oficio , escribir supone ventajas innegables. Para mí, una de las mejores es que cada nuevo proyecto se parece a estudiar un máster en el que aprendes muchísimo. Estoy convencido de que soy una persona distinta, y espero que mejor, tras haber leído tantos libros sobre el espionaje en la IIGM para escribir La clave Pinner y haberme pateado tantas veces el barrio de Triana por las mismas calles que mis personajes; haber visto tantos combates de boxeo , estudiar sus reglas y viajado a Lisboa para encontrar el destino de mi querido Rafa Montalbán , el protagonista de El síndrome de Mowgli ; empaparme sobre la vida del físico más famoso, cruzar el Atlántico para encontrar la casa donde pasó el verano de 1939 y leer mucho sobre el comportamiento de ...