El mejor lector
Suelo acotar mis periodos vitales entre efemérides, casi siempre personales. Hace diecisiete años puse el punto final a La clave Pinner y ahora, pocos días después de haber finiquitado una nueva novela con el mismo protagonista, mi querido Gordon Pinner , no es raro que me pare a mirar estas dos décadas mal contadas, desde la recién rebasada barrera de los treinta hasta los no tan lejanos cincuenta. Mucho antes de la primavera de 2001 había tomado la decisión de entregar mi vida a un oficio tan desconocido como estimulante. Casi veinte años después, aún me sigue pareciendo un oficio extraño y más complicado todavía el negocio de los libros. No recuerdo si todo ha sido como lo imaginé porque no recuerdo muy bien lo que imaginé. Supongo que ha sido diferente, simplemente. Siempre lo es. Pero estos días recuerdo con gran intensidad la sensación al terminar La clave Pinner . Antes de empezar esa novela había escrito muchos relatos cortos y varias novelas breves. Algunos de estos text...