Los huevos de Mollejo
D ani es uno de esos tipos inteligentes que hasta cuando bromea, y lo hace a menudo, dice cosas muy serias. Amigos como él son un tesoro. Basta con tener sólo unos pocos así para sentirse afortunado. La gente capaz de ironizar sobre todo lo que se mueva enseguida se gana mi simpatía y mi cariño. Si además tiene el valor de ironizar sobre sí misma, tiene mi respeto sin fisuras. Sólo la gente inteligente es capaz de carcajearse de su propia sombra. Por otro lado, son los torpes y los envidiosos quienes usan esta sinceridad irreverente para atacarlos o para definirlos ante otros por sus defectos confesados humorísticamente. Más de un amigo ha dejado de serlo por esto. Anoche me escribía Dani para comentarme sobre el tocamiento genital de un futbolista, Víctor Mollejo, al celebrar un gol. Vaya por delante que agarrarse el paquete para celebrar un triunfo o para molestar a alguien resulta de un mal gusto inadmisible. A lo mejor porque acostumbro a tomarme con cierta frialdad y distancia las...