Balance (bienal)
Escribo diarios desde niño. Hace un par de años, además, empecé a puntuar cada día, con constancia monacal, sin fallar ni una sola jornada. Algunos lo sabéis. Resulta de gran utilidad porque la memoria tiende a ser traicionera y los números cantan la verdad. Al final lo malo no suele ser terrible y lo bueno casi nunca es extraordinario. Los extremos, cuando suceden, suelen durar poco. Sorprende, y reconforta, mirar las estadísticas: me agobia el verano, pero agosto, julio, junio y septiembre, por ese orden, han sido los mejores meses del año; mayo fue un desastre, el peor de todos los meses de 2024, pero no fue culpa mía; abril también, sólo un poco menos triste, pero sé que pude haber evitado muchas de las situaciones complicadas que pasaron. Nadie es perfecto y yo mucho menos. Octubre fue el tercer mes empezando por la cola, pero está claro también que pude hacer mucho más por evitarlo. En 2023 fue al revés: mayo fue extraordinario, seguido muy cerca de enero (y eso que los primeros ...