Sant Jordi (Segunda parte: Prohibido tirar cacahuetes a los escritores)
Aunque en Sant Jordi se compran y se venden muchos libros, la fiesta es mucho más que eso. Una de las cosas más curiosas es que hay gente que pasea por la calle, sin parecer tener interés en manosear los libros de los puestos, con la cámara digital en la mano para retratar a los tipos esforzados que habitamos al otro lado del mostrador. Me acordé de una frase que me contó una vez Óscar Oliveira de un escritor en una feria del libro: “En las casetas debería haber un cartel que dijese Prohibido tirar cacahuetes a los autores ”. Pero, al contrario de lo que pueda deducirse de esta frase, en Sant Jordi todo resulta muy agradable, y a mí me gusta - a quién no, supongo - cuando los lectores vienen a fotografiarse contigo o a llevarse tu foto como recuerdo después de haber esperado una cola para que le firmes tu novela. El Día del Libro en Barcelona es una fiesta maravillosa de la que los escritores formamos parte. Y, el mejor resumen de Sant Jordi , mejor incluso que cualquier...