Fotos de mal gusto
El domingo hay elecciones, en el País Vasco y en Galicia, y, aunque esos dos sitios que me gustan tanto me pillan lejos, me he puesto a pensar y he llegado a la conclusión, miren ustedes, de que no estaría mal que hubiera elecciones todos los días del año. Pero no vayan a pensar que lo digo para escaquearme del trabajo o porque me gusta que me toque el marrón de estar todo el día sentado a una mesa electoral, mirando los DNI de mis vecinos y diciendo eso de vota al meter la papeleta en la urna, qué va. Lo que pasa es que, cuando hay elecciones, los políticos parecen un poco más buenos. Ya, ya sé que sólo lo parecen, y que no es lo mismo ser que parecer, pero es que por un lado me divierte sentarme delante de la tele y verlos tirarse piedras a la cabeza y luego besar a los niños en los mítines, me gusta cuando veo lucir a los políticos las ojeras de una larga campaña electoral, pero sobre todo me gusta, como decía más arriba, que durante estos días que dura la campaña electoral a la may...