Jesse Owens en Qatar
Nunca tengo claro qué me irrita más: que me obliguen a hacer algo o que me lo prohíban. Resulta paradójico, ya lo sé, para quien procura no sobrepasar el límite de velocidad en las autovías , jamás le han multado por saltarse un semáforo en rojo y es capaz de patearse varias manzanas con tal de no dejar el coche mal aparcado . Pero que me obliguen a vestir de una determinada forma o me miren mal por hacerlo de otra despierta al rebelde tocapelotas que llevo dentro. Esto es: más de un acto donde codearme con gente poderosa me he perdido por negarme a llevar corbata y más de una bronca me ha caído con alguna exnovia por lo mismo; pero, por idéntica razón, también me han mirado con desprecio por lucir esos chalecos acolchados tan cómodos ( ya lo he comentado aquí alguna vez ) que por lo visto, para algunas mentes estrechas , los deben de regalar al afiliarse a un partido escorado a la derecha . Jamás...