Confinamiento
El confinamiento por el coronavirus no ha afectado apenas a mi vida. A no ser que esté de viaje u ocupándome de asuntos ajenos a la escritura , suelo pasar en casa muchas horas, y aunque entiendo la angustia de quienes no pueden entrar en los bares , no los echo de menos. Me incomoda no poder hacer una escapada, pero soy un hombre paciente; ahora no voy a caminar por el campo con mi perro , pero hay alternativas. Por fin he convencido a mis padres de que no salgan a la calle. Me ha costado, pero al final lo han entendido. Lo primero que hago por las mañanas es ir a su casa, recoger la lista de la compra (como recuerdo amable de estos días, he pegado en mi cuaderno el papel que me ha dado mi padre hoy) y hacer los recados . El resto de la mañana ― que son casi todas las horas ― , lo dedico a lo de siempre: escribir . Llevaba semanas atascado con un cuento , pero hace unos días resolví el problema técnico que se r...