Paris Hilton

 ira, Cristóbal: como desde lo de la Pantoja me he aficionado a las noticias de la prensa rosa, he terminado enterándome de que a Paris Hilton, la heredera pizpireta del imperio hotelero, la van a meter 45 días en prisión. Por lo visto a la muchacha la han pillado conduciendo con el carnet caducado y va a dar con sus tiernos huesecitos en la cárcel. Resulta que el año pasado también la sorprendieron conduciendo borracha y la condenaron a año y medio de libertad condicional, que por lo visto ahora ha violado al tener el carnet de conducir ca-ducado.
 Y, la verdad, querido amigo, te voy a decir una cosa: Estados Unidos, a pesar de todos sus defectos ―que son muchos, y sabes bien que yo soy el primero en alzar la voz―, a veces me parece un país admirable. Me lo parece por estas cosas, porque alguien que se salte las leyes, por muy Paris Hilton que sea, pueda ir a la cárcel. En España, cualquier conductor borracho puede saltarse un semáforo y atropellar a un peatón y dormir tranquilamente en su casa esa noche. Los puntos del carnet se compran y se venden y la gente hace tan-tas locuras al volante porque la mayoría de las veces el único castigo, entre papeleos, multas recurridas y chanchullos, se queda en poco más que una broma.
 No estaría mal que alguien de los que manda dejase de tener remilgos alguna vez y no le diera miedo de que lo tachasen de retrógrado. Hay gente a los que los puntos del carnet no le importan nada, gente a la que con gusto me gustaría tener en libertad condicional para que, en cuanto se pasen de la raya, alguien pueda señalarles, como a Paris Hilton, el camino de la celda.

 © Andrés Pérez Domínguez, mayo de 2007

Emitido en Punto Radio el 18 de mayo de 2007

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