El conde de Montecristo
Viene a cuento lo anterior porque hace poco he visto la nueva versión televisiva de El conde de Montecristo. No estaba seguro porque este mismo año también me zampé la última película sobre Edmundo Dantés y me gustó mucho incluso con las licencias inevitables para adaptar un clásico a las audiencias de hoy. Casi tres horas que se me pasaron volando a pesar de conocer la novela como mi propia casa. Los mismos guionistas firmaron hace poco la última de Los tres mosqueteros y no he conseguido ver más que un rato, y eso que el otro clásico de Dumas también me gusta mucho, aunque menos que El conde de Montecristo. Eso sí, me quedo con Vincent Cassel en la piel de Athos. Por eso, además de por haber hecho madre a Monica Bellucci, deberían erigirle una estatua ecuestre junto al Arco del Triunfo.
Al grano: merece mucho la pena la versión de Bille August sobre la novela de Dumas. La tenéis en RTVE play, se puede ver de forma gratuita. El británico Sam Claflin compone un Edmundo Dantés solvente. Jeremy Irons es el abate Faria. Os gustará. Yo, tras verla, vuelvo a pensar otra vez en ir a Marsella y plantarme en el castillo de If, esconderme tras la visita hasta que salga el último ferry y volver nadando hasta la costa. Y, ya puestos, alquilar un velero que me lleve hasta la isla de Montecristo. Os parecerá broma, pero lo pienso de verdad. Ya os lo dije antes: sigo siendo ese niño solitario y feliz asomado a una ventana mágica.
PS: la ilustración es un boceto, con el andamiaje (me gusta que se vea el proceso), a lápiz, de Sam Claflin / Edmundo Dantés.
© Andrés Pérez Domínguez, octubre de 2025
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