Esos apellidos tan raros

Cristóbal, no hace mucho ha habido elecciones en Ecuador, pe-ro lo que más me ha llamado la atención de ese país ha sido un reportaje que leí hace poco en un periódico. Resulta que en Chone, un pueblo del interior de Ecuador, la gente se llama de una manera muy peculiar. Verás, querido amigo. Allí lo normal no es llamarse Cristóbal Cervantes o Andrés Pérez Domínguez, sino que por alguna extraña razón, una buena parte de su población, como si estuviese aquejada por una rara enfermedad, tiene nombres de pila tan llamativos como Adolf Hitler, Alí Babá, o Burger King. Ya sabes, Alí Babá Sánchez Rodríguez, o Burger King López González. Como lo oyes. Es como cuando en España algún padre fanático de Operación Triunfo quiso bautizar a su recién nacido con el nombre de David Bustamante, así, todo junto, como un nombre compuesto. En fin.
 sta manera de bautizar a los críos en este pueblo de Ecuador, por lo visto responde al interés o a la admiración de los padres por cier-tos personajes o a la influencia de ciertos acontecimientos en el momen-to del bautizo. Es decir: un crío nace en 1941, y aunque cuando se haga un hombre y se convierta en un respetado juez a su padre no se le ocu-rrió otra cosa mejor que poner a su criatura el nombre de Adolf Hitler, que por entonces, en 1941, como sabes, querido Cristóbal, era muy fa-moso. Sin embargo ahora lo más jóvenes se llaman Burger King, y cosas por el estilo, y si, por ejemplo, a tu madre lo único que le aliviaba las molestias del parto eran las aspirinas efervescentes y hubieras nacido en ese pueblo ecuatoriano, tendrías muchas posibilidades de llamarte Alka Seltzer Cervantes. O yo Vick Vaporub Pérez Domínguez, por ejemplo.
Según he podido saber ésta es una costumbre india, la de bautizar a los críos con nombres que tienen que ver con algún hecho de su vida. Ya sabes, como lo de Toro Sentado o Caballo Loco pero en plan moderno, y también, por desgracia, mucho menos romántico, sobre todo porque ahora, por culpa de la televisión, cualquier famosillo de me-dio pelo puede bautizar malamente a más de una criatura. Ya vez, Cristóbal, como esto de ser famoso ahora cada vez está más devaluado, por el bien de los futuros bebés que están a punto de nacer, espero que los habitantes de Chone no puedan sintonizar los programas del corazón que emiten las televisiones en España, no vaya ser que algún padre con buena voluntad se confunda y bautice a su criatura con el nombre de alguno de uno de los sinvergüenzas que están entre rejas por lo de Marbella.

© Andrés Pérez Domínguez, diciembre de 2006


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