Huelga de guionistas

Cristóbal, hoy me voy a poner corporativista, sí, corporativista, aunque me pille muy lejos y aunque yo no sea guionista. Y es que, querido amigo, esto de juntar letras es mucho más esforzado de lo que parece, y los que escriben en Estados Unidos, los que escriben guiones para el cine, para las series o para los programas de televisión, han dicho hasta aquí hemos llegado y han tumbado los lápices. Y hasta que no han protestado, Cristóbal, la gente no parece haberse enterado muy bien de lo importantes que son quienes se ponen a pensar, a imaginar historias, a crear personajes y diálogos que luego los actores darán vida. Tan importantes son, Cristóbal, que parece que se avecina una catástrofe si el asunto no se arregla, porque, sin guión, como sabes, no hay película ni programa que resista. Y en España el nivel de los que escriben para el cine o para las series de la tele es bastante bueno, pero el otro día, en un programa, Cristóbal, cuando me enteré de lo que cobraba un guionista cualquiera de una de estas series que arrasan en las horas de máxima audiencia, casi me dan ganas de echarme a reír. Una risa helada, claro. Tal vez por aquí más de uno debería pensar aquello de cuando las barbas del vecino veas quemar… porque a más de un director de cine de Hollywood, alguno de los más grandes, le he escuchado decir alguna vez, que un mal director es capaz de hacer una buena película con un buen guión, pero que ni el mejor director de cine del mundo es capaz de rodar una buena película aceptable con un mal guión.

© Andrés Pérez Domínguez, noviembre de 2007

Emitido en Punto Radio el 9 de noviembre de 2007

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