Un andaluz avergonzado
No conocía a Álvaro
Ojeda. Suelo ser impermeable a los asuntos virales en Internet, pero anoche me
enteré de que este periodista jerezano ha grabado un vídeo dirigido a Pablo
Iglesias, el líder de Podemos. Me enteré y lo vi, por curiosidad, lo confieso.
Vaya por delante que
no soy uno de los seguidores de Podemos. Según decía Álvaro Ojeda anoche en la
tele, los motivos de las críticas al vídeo que circula en la Red son su acento
andaluz y la ideología cercana al partido de Pablo Iglesias de quienes lo
insultan. Yo soy andaluz, vivo en Andalucía, e insisto, no me gustaría ver a
Pablo Iglesias en la Moncloa, pero no sé si me gusta menos que muchos españoles
que no han estado nunca en mi tierra piensen que al sur de Despeñaperros todos
hablamos como Álvaro Ojeda y presumimos de cecear o de que no se nos entienda.
Aunque haya mucha gente que cecee, y eso no es malo, desde luego. Pero
Andalucía es mucho más que eso. Y hay muchos tipos de acentos en Andalucía. No
tendría bastante para contarlo en un post. Ni es el tema, creo. Me molesta
mucho (lo he contado aquí alguna vez) que porque seas andaluz mucha gente
piense que enseguida vas a contarle un chiste o te va a hacer gracia escuchar
cómo imita tu acento, casi siempre con una torpeza extrema que no es sino el
resultado de un pésimo oído y una tremenda ignorancia de cómo se habla en
Andalucía.
No sé si Pablo
Iglesias habrá visto el vídeo de Álvaro Ojeda. Lo más inteligente sería no
contestar. Además, yo estaría frotándome las manos si fuera él o uno de los
seguidores de Podemos. Pero sólo soy un andaluz avergonzado.
© Andrés Pérez Domínguez,
octubre de 2014
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