De escotes y barrigas

Querido Cristóbal:
Esta semana se presentaba jugosa para hacer opinión por una efeméride traviesa. Algunos ministros iban a jurar sus cargos ante el Rey el día que se cumplían 77 años de que los españoles eligieron la II República en lugar de la monarquía de Alfonso XIII, pero me ha dado cuenta de que la realidad se ha vuelto más serena con los años, o tal vez soy yo el que me estoy reblandeciendo a medida que me hago mayor, porque lo que me tira de los dedos esta semana para escribir la separata, querido amigo, son dos imágenes que van a quedar para la historia, dos descubrimientos que van a cambiar el mundo, aunque sea un poquito. Uno aquí, en España, la embarazadísima y flamante ministra de Defensa Carme Chacón poniendo firmes a las tropas, diciendo eso de viva España y viva el Rey; y el otro, la canciller alemana Angela Merkel, que de tener una apariencia de lo más gris y aburrida, acaba de convertirse ¾escote kilométrico de por medio¾ en uno de los sex symbols de la política europea. Las mujeres al poder. Que no te quepa duda. Yo, Cristóbal, como te digo, me he quedado sin argumentos y no soy capaz de escribir de otra cosa esta semana. Al cabo el mundo es un matriarcado, y tal vez lo ha sido siempre. Las mujeres son las que mandan de verdad, y si no, que hagan una reflexión los hombres que nos están escuchando. Y no es una queja ni una reflexión frívola, Cristóbal, es lo que pienso de verdad. Si a las oyentes femeninamente correctas les molesta lo que digo, lo siento, pero para mí las mujeres siempre han mandado, y mucho, en la sombra. Lo que ocurre es que ahora lo hacen con cámaras delante. Es el futuro, querido amigo, y los atributos -la barriga de la ministra Chacón o las tetas de Ángela Merkel- no son más que una pequeña anécdota.

© Andrés Pérez Domínguez, abril de 2008

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las pajas reales (o cómo escribir una felicitación navideña políticamente correcta)

La Teoría de la Relatividad

El payaso Trump