Escribir en Andalucía
Querido Cristóbal:
Con esto del día del Libro el miércoles pasado, y la feria -del libro, también- a la vuelta de la esquina, las estadísticas nos vuelven a recordar, como cada año, que por aquí abajo, por el sur, en cuanto a índices de lectura no estamos para tirar cohetes. En fin. Nada nuevo bajo el sol. Cuando uno escribe y ha nacido y vive en Andalucía, llega un momento en que alguien te pregunta que cuándo te vas a ir a vivir a Madrid o a Barcelona. Al menos a mí me lo han preguntado más de una vez. Me lo han preguntado amigos y también algún periodista, así que debe de ser bastante raro que alguien tenga el valor de dedicarse a escribir y, además, vivir en Andalucía. Yo no sé qué decirte, querido amigo, pero sabes que no me gustan las grandes ciudades, y aunque quienes afirmen eso de que mi trabajo y mi fama mejorarían sustancialmente si hiciera las maletas y me largase a Barcelona o a Madrid, qué quieres que te diga: a mí no me compensa. Y tampoco es porque piense que Sevilla sea la mejor ciudad del mundo, que tampoco, sino porque a mí, como bien sabes tú, Cristóbal, eso tan raro que se llama fama me resbala, y me basta con un rinconcito tranquilo donde poder leer y escribir en paz. Mi guarida, Cristóbal, una mesa con un ordenador, un montón de folios y muchos libros alrededor. Desde mi rincón he escrito, hasta ahora, tres novelas, docenas de relatos, un puñado de novelas cortas y cientos de artículos como este que ahora leo delante del micrófono. En Madrid o en Barcelona haría lo mismo, querido amigo, escribir desde un rincón cualquiera, así que para eso prefiero quedarme por aquí.
© Andrés Pérez Domínguez, abril de 2008
Con esto del día del Libro el miércoles pasado, y la feria -del libro, también- a la vuelta de la esquina, las estadísticas nos vuelven a recordar, como cada año, que por aquí abajo, por el sur, en cuanto a índices de lectura no estamos para tirar cohetes. En fin. Nada nuevo bajo el sol. Cuando uno escribe y ha nacido y vive en Andalucía, llega un momento en que alguien te pregunta que cuándo te vas a ir a vivir a Madrid o a Barcelona. Al menos a mí me lo han preguntado más de una vez. Me lo han preguntado amigos y también algún periodista, así que debe de ser bastante raro que alguien tenga el valor de dedicarse a escribir y, además, vivir en Andalucía. Yo no sé qué decirte, querido amigo, pero sabes que no me gustan las grandes ciudades, y aunque quienes afirmen eso de que mi trabajo y mi fama mejorarían sustancialmente si hiciera las maletas y me largase a Barcelona o a Madrid, qué quieres que te diga: a mí no me compensa. Y tampoco es porque piense que Sevilla sea la mejor ciudad del mundo, que tampoco, sino porque a mí, como bien sabes tú, Cristóbal, eso tan raro que se llama fama me resbala, y me basta con un rinconcito tranquilo donde poder leer y escribir en paz. Mi guarida, Cristóbal, una mesa con un ordenador, un montón de folios y muchos libros alrededor. Desde mi rincón he escrito, hasta ahora, tres novelas, docenas de relatos, un puñado de novelas cortas y cientos de artículos como este que ahora leo delante del micrófono. En Madrid o en Barcelona haría lo mismo, querido amigo, escribir desde un rincón cualquiera, así que para eso prefiero quedarme por aquí.
© Andrés Pérez Domínguez, abril de 2008
Comentarios
TODAVIA NO HE TERMINADO EL LIBRO!!!! BUENO PERO TENGO MOTIVOS. UN BESO FUERTE. MARIA BUSTILLO