Marear la perdiz



         Hace poco me preguntaban en una entrevista si con la entrada del nuevo año me hacía nuevos buenos propósitos. Respondí que no, que los buenos propósitos uno debe hacérselos cada día, o cuando corresponda, pero no tienen por qué coincidir con el uno de enero. Pero mañana es lunes y empieza abril, y aunque el comienzo del mes no es importante para mí, quizá el hecho de que empieza la semana sí lo sea un poco más. He pasado unos cuantos meses ajetreados con la promoción de El silencio de tu nombre y será porque ahora he recargado las baterías y poco a poco me vuelvo a sentir encajado en el mundo miro golosamente mis cuadernos de notas y los que aún están intactos y mis bolígrafos: quizá al escribir uno pueda llegar a sentir cierto placer físico, aunque resulte mucho más agotador de lo que la mayoría de la gente piensa. Pero tengo tres historias en las que quiero trabajar, y me apetece meterme con todas a la vez: una novela breve —no más de 100 o 125 páginas— que tengo medio esbozada y que quizá deba ponerme a escribir ya para ir descubriendo adónde me llevará; otra historia sencilla pero con un reto que me apetece mucho afrontar y aún no tengo claro en qué época quiero situar; y una novela larga que quizá forme parte de un proyecto más ambicioso, a largo plazo, para el que tengo que documentarme a fondo sobre Nueva York en los años treinta. Así que ya está bien de marear la perdiz, o procrastinar, como se dice ahora. Es hora de arremangarse y empezar a navegar, sin prisas, a ver dónde me llevan el viento y la marea.



         © Andrés Pérez Domínguez, marzo de 2013

Comentarios

  1. Estoy segura de que tu esfuerzo e imaginación te llevará hasta otro éxito literario. Ánimo y enhorabuena por tu capacidad creativa.
    Saludos.

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  2. Pues espero que ye lleve muy lejos y que te acompañe la inspiración. Me gusta el nuevo look del blog :-)

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  3. Pues ahí ando, amigas, peleándome con tres historis, pero me parece que ya sé cuál de las tres va a ganar, de momento, la partida a las otras dos.
    Abrazos,

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