Mensaje en una botella


Hace nueve años que se publicó La clave Pinner. Entonces no había redes sociales, y la única forma de que los lectores pudieran enviarte un comentario era poniendo una dirección de correo electrónico al final del libro. Uno nunca sabe el recorrido que pueden tener sus libros, pero este mail que acabo de recibir de un estudiante de periodismo de Cuba no hace sino demostrarme que escribir libros es como lanzar botellas al mar con un mensaje dentro y tarde o temprano habrá alguien que las recogerá

"Grandísimo escritor:
                 Disculpe si le interrumpe mi sorpresivo e-mail. Hace solo unos instantes terminé de leer La Clave Pinner y encontré su correo al final del volumen; motivado como estoy por
su lectura decidí probar suerte y escribirle, pues imagino que no debe tener mucho tiempo de leer correos de admiradores. Soy estudiante de Periodismo y un escritor fugaz que se escapa de la escritura por meses para retornar luego arrepentido; eso sí, nunca paro de leer.
Su libro (Pinner) llego a mis manos de manera casual, pues es complicado encontrar algunas obras a veces, me duele no poder contar con otras de sus obras, pero prometo leerlo por lo menos tres veces más. Es un libro fascinante. Además, ¿quien sabe y encuentro otros de sus escritos?  Ahora lo leo por segunda vez, y me causa las mismas sensaciones, tal como si me fuera desconocido lo que en el se cuenta. Felicidades, de veras que su libro tomara el mejor lugar de mi pequeña librería. Disculpe el atrevimiento de escribirle. Quizás otro día le preguntare su secreto para hacer de las palabras recuerdos que se clavan en la memoria como tatuajes...
                 Atentamente:"

Comentarios

  1. Hola ,me a gustado mucho es muy emotiva ,espero que pueda conseguir más libros tuyos .

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  2. Vaya carta, no creo que haya mejor halago para un escritor con palabras más exactas: "su secreto para hacer de las palabras recuerdos que se clavan en la memoria como tatuajes..." Enhorabuena.

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