Gravity


Me siento a ver Gravity sin estar muy seguro de lo que me voy a encontrar. La otra opción es Prisioneros, pero aunque también me apetece ver la de Hugh Jackman al final se impone esa lógica que habla de que quienes entran en una sala de cine están más predispuestos a ver un espectáculo. Muy probablemente veré Prisioneros, pero no sé si en el cine o cuando la estrenen en Canal +, y ahora que caigo no sé por qué he mencionado eso del espectáculo, ya que también quiero ver la última de Daniel Sánchez Arévalo y no quiero perderme la de David Trueba cuando la estrenen. Quizá sea más sencillo y sólo se trate de lo que te apetezca en cada momento. Ayer me apetecía Gravity. Eso es todo.
Yo creo que Gravity es de esas películas que a mucha gente fascinará pero también a otra mucha la dejará indiferente o decepcionará. Yo soy de los que se van a situar en un término medio. Bueno, sí, pero un poco escorado hacia el grupo de los primeros, porque merece la pena ver Gravity, y merece la pena verla sentado en la sala oscura de un cine delante de una pantalla enorme y meterte en el traje de esos astronautas que dan vueltas alocadamente entre chatarra espacial que se desplaza a miles de kilómetros por hora.
Esta mañana escucho a un astrofísico en la radio contar que hay unas cuantas cosas imposibles en la película, como que las estaciones espaciales se encuentren en la misma órbita o sea tan sencillo desplazarse de una a otra como en una excursión. En realidad, eso no importa demasiado: que algo sea imposible no significa que no pueda funcionar dentro de una historia. Quizá uno es demasiado exigente consigo mismo cuando se sienta a escribir una novela y con tal de no faltar a la verdad se pasa meses buceando entre libros o preguntando a gente que sabe mucho sobre el tema que sea. En Gravity hay unas cuantas cosas imposibles, vale, pero es un espectáculo magnífico trufado de lirismo y de emoción que animo a disfrutar, insisto, en la butaca de un cine y en pantalla grande.




© Andrés Pérez Domínguez, octubre de 2013


Comentarios

Anónimo ha dicho que…
A mi la pelicula me pareció genial y sobre todo si la ves en buena compañia. Un beso.
Alicia ha dicho que…
Ya he leído varias críticas de la película desde el punto de vista científico y la verdad es que a pesar de todo, la ponen bastante bien. Hay veces que no es necesario ser tan técnico a la hora de disfrutar de un espectáculo de este tipo, porque realmente hay muchas personas que ni siquiera van a darse cuenta de los fallos. Un saludo Andrés
Anónimo ha dicho que…
A mí me gustó pero si la hubiera visto contigo seguro me habría gustado más guapo jejeje
Andrés Pérez Domínguez ha dicho que…
Otro beso para ti, Anónimo (Anónima, espero...)
Andrés Pérez Domínguez ha dicho que…
Yo estoy de acuerdo, Alicia. Los autores muchas veces tenemos que dar explaciones sobre ciertas licencias necesarias para sacar adelante una historia de forma entretenida. Un abrazo,
Andrés Pérez Domínguez ha dicho que…
jajaja, resulta muy halagador, pero seguro que no es para tanto. Gracias de todos modos
Rosa mary ha dicho que…
Hola ,pues no la he visto aun ,si vi prisioneros ,( ni te imaginas el final ) es muy buena ,y el mayordomo no la has visto? es buena . Y voy a ver capitán phillps.Buenas noches
Andrés Pérez Domínguez ha dicho que…
Sí, yo también quiero ir a ver Capitán Philips. Tiene buena pinta. Un abrazo,
Alfonso Martín Erro ha dicho que…
Creo que la gente confunde información con narrar una historia emocionante. Los lectores nos hemos vuelto estupidamente exigentes con el rigor de los datos en una novela o en una película olvidando lo que pretende transmitirnos. Gravity es una película redonda, a mi parecer, y eso que efectivamente lo que sucede en la película sería prácticamente imposible en la realidad (aunque no soy astrofisico soy Ingeniero aeroespacial) Lo que tengo claro es que voy a disfrutar de una aventura y de cómo se resuelve esta historia, como digo, muy bien hecha. Un saludo.
Andrés Pérez Domínguez ha dicho que…
Pues me parece muy interesante tu opinión, Alfonso