Vello “público”
Hace
tiempo que venía oyendo que las actrices Gwyneth Paltrow y Cameron Díaz se
habían lanzado a una cruzada para defender las ventajas de no depilarse el pubis,
pero lo que al principio parecía un comentario intrascendente de dos mujeres
sobre sus preferencias estéticas en cuanto a los bajos se refiere amenaza con
convertirse en una batalla cruenta entre las detractoras del rasurado y las que no, y
entre los defensores y los que no, porque la controversia también se extiende a los
hombres, en sus preferencias capilares por el otro sexo o por su propio
estilismo en las ingles. En la radio unos cuantos tertulianos se están peleando
por el asunto del vello púbico femenino mientras tecleo esta entrada porque
estos días los escaparates neoyorquinos de American Apparel lucen sin
complejos a unas atrevidas maniquíes con feracidad salvaje en la entrepierna. Lo íntimo pasa a ser de
dominio popular y el asunto del vello púbico ahora es público. Los
tertulianos radiofónicos ahora discuten sobre la higiene o sobre los gustos, y
los más antiguos dicen que donde hay pelo hay alegría. Siempre que se habla de
esta polémica me acuerdo de un hombre muy mayor, hace años, sentado a mi lado
en la sala de espera de una peluquería, que casualidad, echando un vistazo a
unas fotos de la revista Interviú. Qué manía la de las mujeres al
afeitarse, se quejaba con amargura, con lo que a mí me gusta que tengan el
chichi como la cabeza de Iván Campo. En fin, tal vez los futboleros habrán
sonreído...
Quizá eran otros tiempos que ahora vuelven, pero qué curioso que, cuando de partes bajas se trata, el personal se torne furioso y sectario como hinchas de fútbol, lo que al final no es más que cuánto nos importa, queramos o no reconocerlo ―pública o púbicamente...―, cualquier cosa que se cuece de cintura para abajo.
Quizá eran otros tiempos que ahora vuelven, pero qué curioso que, cuando de partes bajas se trata, el personal se torne furioso y sectario como hinchas de fútbol, lo que al final no es más que cuánto nos importa, queramos o no reconocerlo ―pública o púbicamente...―, cualquier cosa que se cuece de cintura para abajo.
© Andrés Pérez Domínguez, enero
de 2014


Comentarios
Abrazos,
La actual moda de la depilación es una estrategia de la industria dedicada a la depilación para vender sus cremas y productos.
Aquí dejo un enlace con la conclusiones del dermatólogo Grimalt sobre la moda de la depilación.
http://www.grimalt.net/depilacion-integral-y-relaciones-sexuales/