Blame it on the boogie
Oye, Cristóbal, aunque no te lo creas, ser uno tan torpe también tiene sus ventajas. La mayor de todas tal vez sea que, con la humildad necesaria y la atención adecuada, si uno pone empeño, puedo ir progresando, aunque sea poco a poco. Si pone uno el oído estos días, va a aprender, sin tener que sacudir el polvo a la enciclopedia, un montón de sinónimos con los que nombrar la ruina que tenemos encima sin pronunciar la palabra crisis, como si los que vemos el telediario entre cucharada y cucharada participásemos en un concurso de televisión donde se penaliza llamar a las cosas por su nombre, fíjate. Si, ya sé que el viernes pasado al final de la separata ya le di la murga a los oyentes con lo mismo, pero es que mientras más escucho hablar a los que mandan más ilustrado me siento: desaceleración, crecimiento negativo, frenazo, ralentización. Vamos, que como la cosa siga así -y esto me da que va para largo- mi vocabulario se va enriquecer más que si me pusiera a revisitar a los clásicos. Es lo que tiene participar en este concurso en el que está prohibido nombrar la palabra crisis. Pero no sólo estoy aprendiendo sinónimos, querido amigo, sino que mi cultura, fíjate, se está ampliando a un ritmo que incluso me cuesta controlar. Ahora me he enterado de que existe un término que se llama neocon, que dicho así puede parecer una marca de detergente, pero que va, es algo así como una ideología maligna que mezclada con una cosa llamada subprime, que aunque lo parezca tampoco es un champú nuevo para el otoño, nos la han mandado los americanos y por eso aquí los vendedores de coches ahora se pasan el día haciendo crucigramas, los bancos no dan abasto para echar el lazo a los morosos y los locales donde antes habitaban franquicias inmobiliarias ahora sólo sirven para crear telarañas.© Andrés Pérez Domínguez, septiembre de 2008
Comentarios
Saludos.
Un abrazo,
Saludos.
Canal Sur 2 - Domingos, 19:30 horas; Martes: 00:45 horas; Miércoles: 11:00 horas
Un abrazo,
Un saludo.
Un abrazo,