Cualquier día me cierran el blog
Cristóbal, yo lo siento mucho, pero cualquier día de estos un lector va a pinchar en mi blog para leer las separatas y se va a encontrar con que me lo han cerrado. O un viernes lo mismo se presenta aquí una pareja de la Guardia Civil -espero que al menos nos den las buenas tardes y nos traten de usted, porque ya algunos ni eso- y me lleva esposado al cuartelillo, por bocazas, por decir lo que pienso o por llamar a las cosas por su nombre. No, no te rías, que voy en serio. A este paso no falta demasiado. Tenemos una ministra de Igualdad a la que estamos malacostumbrando tanto que cada vez la veo más a gusto en el papel ridículo de ángel justiciero, desfacedora de entuertos y gilipolleces varias. La última ha sido solicitar la retirada de un anuncio del ministerio de Economía porque lo considera sexista y machista. Indignada está la sufrida ministra porque un hombre dice que no va a dejar a su mujer porque hace unas croquetas que están para chuparse los dedos. Yo, si te digo la verdad, querido amigo, desde los tiempos de Torquemada no había visto un celo igual por la corrección en España. De momento esta mujer sólo se atreve con lo que tiene que ver con los ministerios y asuntos oficiales, ya sabes, El gran hermano te vigila, que diría el pobre Winston Smith de la novela de Orwell, antes de que le robaran el título unos avispados productores de televisión a los que se les ocurrió que unos cuantos caraduras se encerraran en una casa para que un montón de gente aburrida viera por la tele cómo se metían el dedo en la nariz. Pero, como te decía, a Bibiana Aído la estamos malacostumbrando, y me da pena que la gente empiece a autocensurarse para que no los tachen de sexistas o de machistas, o de miembro o miembra de la Confederación de Machos Ibéricos que no nos Enteramos de Nada. Y es que el panorama cada vez me recuerda más a una novela futurista donde la gente es tan imbécil que no sabe llamar a las cosas por su nombre, porque ha perdido la costumbre o porque están obedeciendo los dictados de los políticos que estrenan cargo y empiezan a comportarse como si en lugar de servir a los ciudadanos parece que quieran dar un espectáculo delante de un público entregado, sacando conejos de una chistera o haciendo el más difícil todavía. Yo estoy hasta donde te puedes imaginar de las ocurrencias de la ministra de Igualdad, y si no te digo en voz alta hasta donde estoy es por respeto a los oyentes. ¿Acaso nadie se entera de que nos estamos volviendo idiotas? Pero como siga así la cosa cualquier día me cierran el blog, Cristóbal, o te llaman del ministerio de Igualdad para que no me dejes leer más separatas en la radio. No te rías, que va en serio. Igual de serio que te digo que, si yo tuviera una Puri que me preparase unas croquetas tan buenas como la de ese anuncio que la ministra Aído ha retirado, te doy mi palabra de que yo tampoco me iba de mi casa. Ni aunque mi Puri fuese una arpía.© Andrés Pérez Domínguez, octubre de 2008
Comentarios
Un saludo
A usted no le cierran el blog porque, ya lo dijo algún/a parlamentario/a, en España se lee poco... afortunadamente.
Eso sí, si quieres publicar algo en la re-vista de educación de la Junta tienes que usar obligatoriamente ¡un lenguaje no sexista! Tomo castaña. Además, en los institutos tenemos un nuevo comisario político, perseguidor del doblepensar llamado "coeducador-a".
¡Qué tiempos vivimos...!
(P.D. Un día de estos quedo para que me dedique su última novela)
Rascaviejas: oiga, me tendrá usted que contar eso del comisario político. Coño, así, a bote pronto, lo primero que se me viene a la cabeza es el bigote siniestro de Stalin
El libro lo tendrá usted dedicado cuando quiera, querido amigo
José Antonio: bienvenido a este blog. Es el miedo lo que no podemos aceptar. Hay que llamar a las cosas por su nombre, y a este paso nos volveremos todos imbéciles. Yo me niego
José Manuel, puedes usar el blog cuanto quieras, y extenderte lo que te dé la gana. Es un foro abierto para que la gente opine. Eso sí, me tendrás que invitar un día a probar las croquetas de Cristina.
Un abrazo,
Estamos perdiendo los papales, al menos algunos los han perdido ya. El problema es que otros, la mayoría, aún sigue dejándose llevar por esa demagogia con la que son gobernados.
Hace unos días recibí un comentario de una de mis hijas que indignada me relataba como su profesor tuvo que aguantar a una alumna que le había faltado al respeto porque ésta le amenazó con que iba a alegar que él era un racista ya que ella es peruana, por supuesto que una peruana muy mal educada pero que utiliza con sabia medida la ley ambigua que tenemos aquí. Hay que joderse! Ahora va a resultar que no vamons a poder hacer las croquetas en condiciones, ni a enmendarle la plana al que no sea de la misma raza, ya que corremos el riesgo de pasar de víctimas a convertirnos en culpables. Qué razón tienes querido amigo, qué razón. Yo no hago croquetas, pero sí unas tortillas de patatas que quitan el hipo, después de un buen partido de futbol, y a mi marido, mi señor marido, le encantan. Creo que por eso no me ha mandado ya a hacer puñetitas más de una vez. :)
Antonia J Corrales
Un beso,
Invitado quedas a mi casa, donde mi Lolita cocina el pollo (al horno, en salsa, al ajillo, al chilindrón...eso da igual, todas salen bien) de un modo insuperable.
No sé dónde vamos a llegar con tantas mujeres como hay a las que les gusta hacer de comer, cocinan y, además, hacen platos de chuparse los dedos. Lo dicho: una barbaridad, un escándalo...
¿A que te cierran el blog?
Un abrazo, querido amigo.
Pues te decía, en ese mensaje, que se ha volatilizado, que mi casa es tu casa y en mi casa está mi cocina, osea que a ver si en uno de esos viajes que te haces a los madriles te das una escapada a la sierra del Guadarrama y contemplas los claroscuros del lugar, que no tienen desperdicio. Aunque si voy yo antes a Sevilla te hago la tortilla de patatas, un buen pisto, o lo que se tercie.
Aunque no me deje ver leo tus separatas siempre, cada día me gustan más.
Te pongo un e-mail esta tarde.
Voy a ver si arreglo un astasco que tengo en la bomba de la lavadora, es que aparte de puri soy chapuzas a domicilio, un poco de todo, y eso a mi marido también le mola. Verdad que es un punto una mujer con grasa en las manos y la cara? Lo cierto es que es un punto ser mujer y tener un hombre al lado,y hay muchos, muchos hombres con mayúsculas en este país, pero nuestra ministra debe conocer a muy pocos.
Besos de esta puri,
Antonia J Corrales
Pero al pollo, querida amiga, mejor no le cambiamos el género...que entonces la líamos del todo.
(Ya ves, Andrés, aquí abusando de tu blog para una charlita con Antonia. No te importa, ¿verdad?)
Besitos.
"Oyes", que por supuesto que hacemos las jornadas un día de estos. Si voy por Sevilla tenemos que echarnos unas risas.
Me encanta tu blog y el texto "Lugares Comunes"
"Endeluego, endeluego", hay que ver como somos:)
Besos,
Antonia J Corrales
Antonia, últimamente me tienen medio secuestrado con tantos viajes, etc. El jueves pasado y el viernes estuve de paso en Madrid, camino de Logroño, y el sábado de la semana que viene voy a Getafe Negro. Estaré sólo unas horas, y participaré en una mesa a las cuatro de la tarde.
Abrazos a todos,