Rubén Castro: héroe de novela... y futbolista
Hace tiempo que quería contar
esto en el blog, pero un lector me ha escrito hoy para preguntarme por lo mismo
y, como no es la primera vez, aprovecho para aclarar un asunto que no deja de
tener su gracia. Como los lectores de la novela saben, uno de los personajes
principales de El violinista de Mauthausen se llama Rubén Castro. Y
también se llama Rubén Castro uno de los futbolistas del Betis. Al ser yo
sevillano más de uno ha pensado, con bastante fundamento, que no se trata de
una casualidad, sino que la pasión futbolera me llevó a bautizar a uno de mis
personajes con el nombre de un jugador del Betis. Para ganarme el favor de mis
lectores verdiblancos podría decir que es así, pero mentiría. Escribí El violinista de Mauthausen entre las primaveras de 2008 y 2009, y elegí el
nombre de Rubén Castro para uno de los personajes porque me resultaba peculiar,
fácil de recordar, incluso eufónico. Quienes me conocen saben que cuido
bastante la elección de los nombres de mis personajes. Antes de decidir cómo
llamaría al protagonista de mi nueva novela gasté media docena de páginas de
una libreta combinando nombres y apellidos. Manías de escritor.
A lo que iba: cuando la
escritura de El violinista de Mauthausen estaba bastante avanzada
escuché en la radio que había un futbolista llamado Rubén Castro que jugaba, si
mal no recuerdo, en el Huesca. Me hizo gracia, y no le di ninguna importancia.
Luego la novela ganó el Premio Ateneo de Sevilla y el futbolista Rubén Castro
ha terminado convirtiéndose en una estrella verdiblanca. No sé si él sabe que
además de ser un ídolo para los béticos también se llama igual que un héroe de
novela.
© Andrés Pérez
Domínguez, mayo de 2012


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