Obama, los hinchas del Borussia y Pablo Alborán. Tour de El silencio de tu nombre XX (Madrid)
El
martes soy de los primeros en llegar a las oficinas de Plaza & Janés en
Madrid porque aún me quedan unas cuantas horas dedicando libros. Sólo abandono
la tarea para atender a los periodistas que vienen a entrevistarme. Me he
propuesto terminar antes de la hora de comer, y como soy muy cabezota sé que
lamentaré no terminar a tiempo el desafío. También hago un alto para dedicar
varios ejemplares a los empleados de Random House que se acercan al despacho
donde llevo toda la mañana encerrado. La señora de la limpieza viene, muy
tímida, y me pregunta si puedo dedicarle uno. Por supuesto que sí. Jesús
Amilibia me entrevista al teléfono para La
Razón. La fotógrafo del periódico viene justo cuando acabo de terminar de
firmar libros y se coloca de pie, sobre la mesa, para retratarme tumbado encima
de los ejemplares dedicados de El silencio de tu nombre. Teníamos que comer con una periodista de El País, pero la situación del diario estos días es demasiado
complicada y se ha cancelado la cita. Será un par de días después, y me
deparará uno de los momentos más interesantes de toda la promoción.
Tengo
un rato libre para comer, pero enseguida me llamarán al hotel desde la COPE y
Nuria vendrá a recogerme en un taxi para ir a la redacción de Periodista
Digital donde grabaremos una videoentrevista. Sergio llega entusiasmado con la
novela. Me cuenta que se ha leído El silencio de tu nombre en siete horas y que ya la ha comprado para
regalarla. Es lo que escribí en la solapa de la novela: “...me gustan los
libros que me emocionan y cuando los termino me falta tiempo para recomendarlos…”
Os dejo la videoentrevista:
De
Periodista Digital nos vamos a los estudios de Prado del Rey para una
entrevista en RNE con Pilar Tabares. Me lo paso muy bien. Pilar me dice que no
deje de visitar los estudios cuando vaya a Madrid. Le tomo la palabra. Al
volver a Madrid hay un atasco infernal. Ya es de noche, hace frío y llueve a
ratos, pero aún tengo tiempo de dar una vuelta por el centro, curiosear en la
FNAC o en La Central, recién inaugurada. A esa hora ya han desaparecido de la
Puerta del Sol los ruidosos hinchas de Borussia de Dortmund que ahora debe de
estar jugando con el Real Madrid. Con tantas cosas que tengo que hacer apenas
me entero de nada estos días: no sabía que había partido de Champions; no he
seguido las elecciones en Estados Unidos, y cuando se hizo pública la victoria
de Obama yo estaba encerrado dedicando libros en un despacho.
Es
tarde, y el miércoles he de levantarme muy temprano para ir a Valladolid, pero
en Callao hay una cola enorme. Quizá sea el estreno de una película. Me acerco
para ver de qué se trata y en una pantalla gigantesca veo al cantante Pablo
Alborán firmando discos y haciéndose fotos con adolescentes que bajan gritando
de felicidad la escalera del cine. Me acuerdo de cuando alguien me dice que soy
un escritor famoso y por poco me revuelco de la risa, allí, junto a la cola, invisible, apuntando con mi cámara a la sonrisa ampliada de un ídolo de jovencitas para mandarle
la foto a una amiga a quien le encanta el artista malagueño.
© Andrés Pérez Domínguez, noviembre de 2012

Comentarios
Yo acabo de publicar mi primera novela, te invito a que visites mi blog www.unsusurroentumirada.com
un besote!
Nohemi García