Txema Soria, Pedro Ugarte, Asier Muniategi y los sabores de la calle Ledesma. Tour de El silencio de tu nombre XIV (Bilbao)
Acostumbrado
a los recios olivos bajos, a los pinos del parque de Doñana y a los eucaliptos muchas
veces resecos del sur, cada vez que recalo en el norte, en el taxi que me lleva
desde el aeropuerto al hotel me quedo extasiado mirando los prados verdes y las
altas coníferas donde nunca parece escasear el agua. Hace ya mucho tiempo que
procuro viajar a la Cornisa Cantábrica al menos una vez al año y, aunque no
siempre cumplo el propósito, cada vez que aterrizo por allí me digo que la próxima
vez tardaré menos en volver. Y en Bilbao, además, aunque uno no sea comilón ni
acostumbre a alternar termina sucumbiendo a la tentación de los pintxos y el
txacolí. He quedado con Txema Soria en el hotel, pero como nunca he visto su cara
me paso un rato largo en la puerta del Ercilla mirando a todo el que pasa
mientras apuesto conmigo mismo a que es el hombre de Plaza & Janés en la ciudad.
La apuesta la pierdo porque Txema también ha pasado de largo y ha entrado en el
hotel a buscarme sin darse cuenta de que yo estaba fuera. Ese sueño de
ser invisible que tengo desde niño cada vez está más cerca. Además, basta pasear
por Bilbao al lado de Txema Soria para sentirte insignificante antes de doblar
la primera esquina: dudo que haya una persona en el País Vasco a quien conozca
más gente que al tipo que ha venido a recogerme al hotel. La sociedad bilbaína
entera padece tortícolis de girar la cabeza para saludarlo. Enseguida me doy cuenta de que estoy en buenas manos. Vamos a Punto
Radio, y luego hemos quedado con Asier Muniategi, que ha llevado otras dos promociones
mías en Bilbao. Inconfundible con su bigotón y el cigarrillo pegado a los dedos
en la calle Ledesma, viene a darme un abrazo en la puerta del bar de Carpo,
donde ponen la mejor tortilla de patatas de la ciudad.
Después
de comer tenemos una entrevista en Radio Popular, y me siento muy a gusto sobre
todo porque me ponen la música de El
tercer hombre: la famosa cítara de Antón Karas es la banda sonora que
también me gustaría que tuviera El silencio de tu nombre, que le debe tanto a la novela de Graham Greene. Os
dejo el audio de la entrevista, a ver qué os parece:
Luego tengo un encuentro en la
FNAC con un escritor que los lectores de esta bitácora saben que me gusta mucho:
Pedro Ugarte. Presentar la novela de un colega generalmente es un engorro.
Tienes que leerte el libro aunque no te apetezca o no te guste, casi siempre a
contrarreloj, y luego perder una tarde elogiándolo delante del público. Por eso
quiero agradecer a Pedro —de nuevo y ahora públicamente— su generosidad. Pasamos una hora agradable disertando con los lectores sobre El silencio de tu nombre y otras cosas que tienen que ver con la Literatura.
Luego echamos un buen rato todos entre pintxos y vinos. No sé si lo he dicho
más arriba, pero Bilbao es uno de los sitios donde mejor me dan de comer y de
beber. Del norte aún me quedan por visitar durante la promoción Oviedo y Santiago,
otras dos ciudades por las que siento debilidad. Pero aún falta un poco para
eso. He de estar otros días más en Bilbao, y el martes he quedado temprano
con Txema Soria para seguir visitando medios. Pero eso ya os lo cuento mañana.
© Andrés Pérez Domínguez, noviembre de 2012

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