Carta de una joven lectora


Resulta imprevisible la reacción que lo que has escrito en la soledad de tu despacho puede provocar en los lectores. Hace unas cuantas semanas un lector, Rafa Rodrigo, me mandó esta foto de una joven lectora con El violinista de Mauthausen. Ahora me escribe para contarme que después de leer la novela esta muchachita ha escrito una carta que presentó a un concurso. Puesto que Rafa Rodrigo me envió la foto públicamente y pegó la carta en mi muro de Facebook, creo que puedo ponerla aquí también, para compartirla con todo el que quiera. 

Apreciado Andrés, hace un tiempo como ya te dije una jovencita... me escuchó hablar de la trama de tu novela, como bien sabes le regalé tu libro y ella redacto una carta inspirado el la impresión e impacto que le causó tu novela. La presento a un concurso, en legua valenciana, quedo en segundo lugar, me he tomado la molestia de traducirla y mandartela, porque ella le da un poco de reparo, aunque sé que esta entusiasmada en saber tu opinión, siempre que tengas un momento para leerla y esperando que no sea para ti una molestia. Pero yo quería compartirla contigo y con ella. Gracias de antemano.

Aquí te la dejo:

"Estimada Carmen.
Hace ya demasiado tiempo que te quiero en silencio. Demasiado tiempo que escribo palabras al viento pidiéndole ayuda, y él, burlador de mi alma, me separa de ti. No me importa la chimenea que vomita humo, no me importa pasar hambre, frío, ni ningún de las penurias que hay en este inevitable infierno, mientras pueda saber que ti, estás bien lejos de todo esto. Lejos de este holocausto interminable, de esta guerra espeluznante, de este nido donde, te puedo asegurar que, se matan más de dos pájaros de un tiro. Carmen, pensar en ti, en tus cabellos rubios y en tus ojos del color de la esmeralda, es lo único que me hace poder levantarme después de cada caída. Y puedo asegurarte que cada vez, son más duras. Pero aún así, lo único que quiero es decirte lo que nunca me atreví a decirte. Y decírtelo muy cerca, al oído, en un suave murmullo como… silenciosamente… te quiero. Podría, con mi sonrisa, si el amor que siendo por ti fuera correspondido, callar todas las voces que me duelan en todo momento en el lenguaje del demonio, podría borrar todas y cada una de las cruces esvásticas que decoran la penumbra, pero por encima, podría, curar esta cicatriz llena de vacío y que incesante derrama sangre, y de esta manera, sanar mi corazón.
Una lágrima se derrama por mi mejilla recordando el sabor del verano. De todos los veranos que pasé junto a ti en la playa. Y me arrepiento de no haberte besado entre la cálida arena junto al irregular vaivén de las olas que, al llegar a la orilla, callan eternamente. Ahora solo lloro por ti, querida mía. Lloro lágrimas parecidas a trozos de cristal… hacen daño. Tal vez, mañana sea yo el que queme, tal vez mañana sea yo el joven rebelde vencido y muerto, al que le quiten la sucia ropa a rayas, y encuentran, cerca de mi corazón, esta desesperada carta de amor. Sin embargo, ¿sabes? Yo ya estoy muerto. Morí el día en el que me apartaron de tu lado. Ahora ya, como ves, sueño a cada instante en el paraíso. Un paraíso lejos de Mauthausen, un paraíso libre, republicano y español, un paraíso pleno de igualdad y de respeto, pero por encima de todo, un paraíso a tu lado, Carmeta mía. Al lado de tus ojos, de tu cara, de tu tierna y delicada piel, de tu... aquello si que si sería un paraíso! Y es que si fueras mía, el paraíso puedo prometerte. Sé que estas palabras nunca llegarán a su destino: tu corazón. Pero para mí son el pasaporte en este paraíso al que un día, más pronto de lo que piensas, reuniremos, los dos..., juntos. 
El hombre que te promete el paraíso;
Tuyo por siempre: César "

Comentarios

  1. Es muy bonito Andrés que a raiz de tu libro se haya publicado esta preciosa carta.
    Enhorabuena a los dos.

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  2. Muy bonita y enternecedora (y quedo en el puesto 2 yo la pondría la 1 ) muy buenas tardes Andrés

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  3. Muchas gracias por vuestros comentarios. Sí, es una carta muy bonita, la verdad.
    Abrazos,

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