Mingote




Lo normal era que sucediera cualquier día. Es lo más lógico, por desgracia, con noventa y tres años a la espalda. Soy de los que todavía se enteran de las cosas al leerlas en la prensa o al ver el telediario, y esta tarde, a la hora de comer, se me ha torcido el gesto cuando han dicho que Antonio Mingote ha muerto. Sólo lo vi una vez, de lejos, sentado entre otros académicos en un acto de la RAE, pero cuando pienso que ya no disfrutaré más sus dibujos en el periódico tras quedarme unos segundos con los ojos entornados mientras busco alguna interpretación más profunda que se me haya escapado al primer vistazo, no puedo evitar sentirme triste. Un poco más solo.


Uno, que se esfuerza en su oficio para llegar un día, con mucha suerte, a ser capaz de decir mucho con muy pocas palabras, no ha podido sino admirar a un maestro (probablemente el mejor, junto a Forges, de los humoristas gráficos españoles) de lo breve pero intenso, de lo demoledor y liviano al mismo tiempo, de lo sencillo capaz de explicar cosas complejas. Es como cuando se nos desvela un truco de magia o la solución tan simple de un problema que se nos antojaba irresoluble: qué fácil parece, pero ese talento sólo está al alcance de unos pocos elegidos. 



© Andrés Pérez Domínguez, abril de 2012

Comentarios

  1. Un genio que nos deja, otro más. Yo tampoco he podido evitar arrugar la nariz al enterarme. Es una entrada muy bonita, Andrés. Un saludo.

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  2. Hola yo me enteré por la televisión .Una pregunta que es lo que pasa con tú pagina ya no hay manera de entrar ¿porque? solo puedo hacerlo aquí .Buenas noches















































    .

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  3. Hola, Rosa Mary: he fusionado mi perfil personal de facebook con la página, y parece que algunos lectores tienen problemas: basta que entres aquí y pinches en "Me gusta": http://www.facebook.com/perezdominguezandres1

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  4. Gracias, Olga. Sí, lo de Mingote ha sido una lástima. Pero bueno...
    Un abrazo,

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