Más Greene que Fleming

Hoy traigo esta reseña de El silencio de tu nombre que apareció en la Revista Krítica. Es interesante porque apunta los detalles que les han gustado de la novela y los que no.


"Ningún hombre puede engañarse a sí mismo cuando está solo y pronuncia el nombre de la mujer que ama. Enero, 1950. Cuando Erika Walter, viuda de un agente secreto alemán, huye a Madrid con un importante legajo de documentos que implican a altos cargos nazis en el exilio, su amante Martín Navarro, ex miembro del PCE, se ve obligado a abandonar París y perseguirla. Aunque sabe que en España lo espera la cárcel si es capturado por la policía franquista o la muerte por traición si sus camaradas del Partido lo descubren, Martín lo arriesgará todo, incluso sus convicciones ideológicas, por volver a reunirse con Erika. Con la policía, los nazis, los comunistas y la CIA pisándoles los talones, ambos amantes se verán envueltos en una trama de espionaje e intereses ocultos más compleja y peligrosa de lo que nunca hubieran imaginado. Plagada de espías desencantados, idealistas convencidos y héroes a su pesar, El silencio de tu nombre aúna historia, aventura, intriga y romance. Una novela que refleja con maestría cómo en una Europa arrasada por la intolerancia y el fanatismo político, hay lugar para el amor, la amistad, el honor y la esperanza.

¿Qué nos ha gustado?

- Los personajes a la cabeza: a diferencia de otras novelas de espionaje, El silencio de tu nombre es una obra en la que prima la construcción de los protagonistas por encima de los propios hechos, supeditados, por completo, a las figuras centrales del libro. Andrés Pérez Domínguez nos ofrece un elenco de figuras muy diferentes entre sí, desde la siempre misteriosa Erika, pasando por el valeroso capitán Navarro, hasta terminar en alguna que otra figura que resultará conocida a los lectores que ya leyeron antes El violinista de Mathausen y La clave Pinner. Todos ellos ganan en complejidad conforme avanza la trama y experimentan una profunda evolución psicológica que les convertirá en el elemento estrella de El silencio de tu nombre.

- Espionaje a la española: El silencio de tu nombre es una novela de espías. No del estilo de las obras de Ian Fleming, por ejemplo, sino más bien en la línea de los libros de Graham Greene. Pérez Domínguez fusiona dentro de su último trabajo la efectividad narrativa de los thrillers norteamericanos –con los ingredientes básicos de romances imposibles, desengaños idealistas y, algún que otro, conflicto de intereses–, pero incluyendo, al mismo tiempo, un trasfondo psicológico más profundo que el de estas, con una incidencia mayor en el apartado emocional..

- Un equilibrio razonable: Pérez Domínguez combina en El silencio de tu nombre una prosa sencilla y amable, en ocasiones –presente, sobre todo, en las escenas de romance– con una narrativa descarnada y cruel –en los capítulos más puramente de thriller–. La mezcla de ambos tipos de prosa acaba por conformar una escritura que se ajusta por entero a los cambios narrativos de los acontecimientos, plegándose a los hechos como si fueran dos caras de una misma moneda.

- Difuminando los ideales: la trama de El silencio de tu nombre está pensada para hacer dudar al lector en el mejor sentido de la expresión. Pérez Domínguez reflexiona, a través de los acontecimientos, sobre la volubilidad de los ideales humanos y la inconsistencia de estos cuando la realidad choca de lleno contra ellos; sobre lo difícil que resulta etiquetar a alguien como bueno o malo cuando se desconfía hasta de uno mismo.

¿Qué no nos ha gustado?

- Pasando por alto el mundo del espionaje: tal vez porque Pérez Domínguez concede más importancia a los aspectos internos de los personajes que a ningún otro elemento narrativo, el entorno de espías e infiltrados que tan llamativo resulta siempre, pierde encanto en El silencio de tu nombre. El autor atraviesa casi de puntillas por todos los detalles que rodean este universo por lo que el lector acaba perdiendo gran parte del atractivo que se desprende el mismo."

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