Un toque de originalidad

Tenía por ahí algunas reseñas que aún no había colgado de El silencio de tu nombre y otras novelas mías que han aparecido en los últimos meses y no quiero dejar de recuperarlas. Hoy traigo esta, que salió en el blog La página 17



Tras leer 'El silencio de tu nombre', me di cuenta de las innumerables semejanzas que guarda con 'El violinista de Mauthausen'. No sólo porque los contextos son parecidos: postguerras, espías, bandos contrarios, secretos, traiciones, triángulos amorosos entre los tres protagonistas -dos hombres y una mujer-... el comienzo es bueno, y todo mejora cuando se desvelan las incógnitas que van a perseguir al lector a lo largo de toda la novela. 
En mi opinión, los personajes masculinos están más logrados que los femeninos. La diferencia no es tanta como para que esto se convierta en un punto débil de la novela, pero sí es evidente.

Una de las preguntas que más se repetían en mi cabeza cuando me hice con esta novela era la siguiente: ¿habría mejorado Andrés Pérez Domínguez sus capacidades como escritor con respecto a su anterior obra?Considero que realizar este "ejercicio comparativo" es sumamente interesante para el lector que desea realizar un análisis profundo de las obras que lee y no sólo pretende disfrutarlas, como es mi caso. La respuesta la obtuve, y trataré de argumentarla a lo largo de esta reseña.



Andrés Pérez Domínguez convence cada vez más ambientando escenas(con un estilo muy cinematográfico) y escribiendo diálogos. También considero que crea una atmósfera más intrigante que la que consiguió en 'El violinista de Mauthausen'. 
'El silencio de tu nombre' es una novela larga (unas setecientas páginas) y tiene sus más y sus menos, como es obvio. En ningún momento se hace pesada o aburrida la lectura, pero sí que hay partes más interesantes que otras. 

Me gusta que el autor recurra al uso de los flashbacks para que el lector comprenda por qué los protagonistas actúan de determinada manera ante acontecimientos del presente. Ese pasado, ya sea feliz, ya sea traumático, les ha afectado y cambiado profundamente, y es importante que el lector sepa las circunstancias que se han visto obligados a vivir. En este sentido, son más completos y complejos; aquí se observa la evolución de Andrés Pérez Domínguez como escritor: sabe en qué momento informar al lector y hasta dónde debe llegar, en mi opinión, con más acierto que en 'El violinista de Mauthausen'.



Los primeros años de la dictadura están muy bien retratados en esta novela, en mi opinión. Las circunstancias de esta época le añaden un encanto especial, aunque pueda costar creerlo a priori. También consideroun acierto el hecho de que haya incluido la presencia de personajes de sus novelas anteriores en esta: ha sido un movimiento totalmente inesperado. Con ello, Andrés Pérez Domínguez hace un guiño a sus antiguos lectores y un homenaje a sus propios personajes. De cualquier modo, los lectores que no hayan leído ninguna de sus anteriores obras no se sentirán perdidos ante estos cameos, que pasarán desapercibidos ante sus ojos.

En el transcurso del último tercio de la novela, las cosas se ponen muy interesantes. Es mi parte favorita de la obra, sin duda. Sus personajes son fiel a sus creencias y dejan bien clara su postura antes de que su mundo se vuelva patas arriba. En esta novela, Andrés Pérez Domínguez deja bien clara una cuestión con la que personalmente estoy muy de acuerdo: extremos radicales en política comparten mucho más de lo que les separa. Además, la codicia es superior a cualquier ideología para todos aquellos que carezcan de moral, y sucumbirán ante la promesa de una recompensa que se traduce en riquezas traicionando a cualquiera que se entrometa en su camino.



El final de esta novela es escalonado, y largo; muy largo: dura unas cien páginas. Sinceramente, no me ha gustado mucho cómo plantea el autor el cierre de la trama principal. El hecho de que resuelva las incógnitas por fases, en fragmentos, diluye mucho la intensidad del relato en su conjunto. Además, se salta el orden cronológico, algo que no ha hecho en ningún otro momento de la novela. A pesar de ello, los pasajes están francamente bien escritos y constituyen lo mejor de la obra. Sí, rompe con la "estética" que caracterizaba a la novela desde el comienzo pero a cambio le otorga un toque de originalidad inesperado que nunca viene mal.

El cierre de 'El silencio de tu nombre' es abierto, más de lo que me esperaba, aunque me ha gustado. Deja los cabos sueltos para, según me dio la sensación, que la acción se resuelva en otro de sus libros. El tiempo me dará o me quitará la razón.

Conclusión

'El silencio de tu nombre' es una buena novela de espías, de tipos duros y de mafias, y de mujeres fuertes pero vulnerables y en apuros. Ese toque añejo de los años cincuenta (acompañado, por supuesto, por una magnífica ambientación) hace que esta novela adquiera tintes de grandeza. Por fin un thriller que está a la altura de lo que se importa desde fuera. 



Me ha gustado mucho esta obra, y la recomiendo a aquellos amantes de las novelas históricas, de las de espías, de los thrillers e incluso de las policíacas. 

                                              Valoración: 8/10
                                             ¿Recomendada?: .

Comentarios

  1. Que los éxitos te acompañen siempre en tu carrera de escritor,Andrés.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Las pajas reales (o cómo escribir una felicitación navideña políticamente correcta)

La Teoría de la Relatividad

Un viejo cascarrabias