Retorno al pasado
Resulta extraña la sensación de volver a leer un libro que leíste hace
años. Por mucho que quieras nunca podrás verlo igual, sobre todo porque tú
tampoco eres la misma persona que lo leyó la primera vez. Pero no menos raro es
volver a corregir una novela tuya que escribiste hace once años y publicaste
hace ocho. Aprovechando que Debolsillo vuelve a editar La clave Pinner
en julio, vuelvo a leer y a corregir la novela después de tanto tiempo. Nada grave:
cambiar alguna palabra, mover alguna coma. La trama y la estructura me gustan
igual que hace una década. Disfruto lo que leo con un rotulador rojo preparado para
marcar los cambios. Es verdad que La clave Pinner es muy especial para
mí. Desde que empecé a pergeñar historias había querido escribir una novela de espías de carne hueso, gente corriente que se ve obligada a hacer cosas extraordinarias, un libro en el que pasaran muchas cosas y los sentimientos fueran muy importantes. Y tenía muy claro que mi novela tendría que desarrollarse en España, a ser posible en el sur, lejos de Centroeuropa o Estados Unidos, donde solían suceder la mayoría de las novelas de espías que me habían hecho disfrutar tanto. Al revisarla ahora no puedo evitar un sentimiento íntimo de orgullo por
haberme atrevido a escribirla cuando las novelas con un fondo de espionaje no eran lo más
habitual en la narrativa española. Entonces parecía una quimera. Que algún editor te la fuera a publicar y que luego tuviera muchos lectores aunque la hubiera escrito un autor que debutaba en el circuito comercial, y que además a los críticos les gustara. Hoy parece una locura pensar en dedicarse a escribir siquiera. Ahora me van
bien las cosas, pero no sé qué pasará mañana. Tan mal está el panorama que
últimamente no soy nada optimista con el futuro de este oficio. Es lo que hay.
El mañana está por descubrir. Ya veremos si es bueno, malo o regular.
Pero que
al menos te queda la satisfacción de mirar atrás y recordar que una vez luchaste
por hacer realidad tus sueños
© Andrés Pérez
Domínguez, abril de 2012


Comentarios
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Espero que veas este comentario.
Un abrazo y gracias por tu interés,