El placer de volver a casa. Tour de El silencio de tu nombre IV (Sevilla)
Desde el viernes ando con una extraña mezcla de ilusión y
contención porque, nada más salir, El silencio de tu nombre se ha colado en la lista de los diez libros más
vendidos de España. Siempre procuro tomarme las buenas noticias con calma y
mirar para otro lado cuando creo que puede tratarse de un espejismo. Pero ayer
por la tarde la comercial de Random House me habló de unos números fantásticos,
y aunque sostengo que el número de ejemplares vendidos no hace mejor ni peor a
un libro, mentiría si no afirmara que, si los lectores lo compran, mucho mejor.
Me había propuesto escribir un diario de la promoción. Y
digo diario en el sentido más literal, pero, aunque quise, el lunes y ayer
cuando llegué a casa sólo me quedaron fuerzas para sentarme delante del
ordenador y contestar a los comentarios de los lectores en las redes sociales.
Esta mañana es la primera vez que tengo un momento de sosiego. Todavía he de
contestar a las preguntas de una entrevista, y mañana tendré un encuentro
digital con los lectores en Canal Sur, una grabación para los informativos y
una entrevista en la tele. Pero hoy puedo aprovechar un rato para actualizar el
diario de la promoción.
Aunque estoy en Sevilla es como si estuviera en otra ciudad,
porque el lunes por la mañana, María, de Edere, la empresa que lleva
los asuntos de prensa de Random House en Andalucía, me recoge en un taxi para
ir a Punto Radio. Ahora se llama ABC Punto Radio, pero yo estoy acostumbrado al
nombre antiguo, el mismo que tenía cuando yo iba cada semana para recomendar
libros a los oyentes y a contar delante de un micrófono las cosas que me
apetecía. Echo mucho de menos la radio. Cristóbal Cervantes me dirá lo mismo el
martes. Ahora la emisora ya no está en el Estadio Olímpico, sino en el edificio
de ABC, pero los compañeros son los mismos. Le doy un abrazo a unos cuantos
viejos conocidos: Ali, César, Ricard. Llega Paco Robles y me dice que tengo la
culpa de sus ojeras porque ha estado leyendo El silencio de tu nombre hasta muy tarde. Aquí os dejo un recuerdo
del rato que estuvimos charlando.
Luego vamos al Hotel Inglaterra porque hemos quedado con
Gloria, de la web Elclubexpress.com, y en cuanto terminanos vamos corriendo
para una entrevista en la COPE con Manuel Salvador. Salimos de la radio con
cierta prisa porque tenemos que comer pronto para estar dentro de un rato en Canal
Sur radio, pero en la puerta de la emisora la moto de un policía nos impide el
paso. María frunce el ceño, pero el policía se baja, se quita el casco y nos damos
un abrazo. Es un buen amigo.
Un rato después estamos en los estudios de Canal Sur Radio,
donde vuelvo a recibir el cariño de otros viejos conocidos: Vicky y Jesús.
Primi me lo envía desde Granada, al otro lado del micrófono. Qué gusto cuando
los periodistas se han leído tu libro y además lo han disfrutado. A última hora
tenemos una cita con el siempre gentil Andrés González-Barba en ABC. Pasamos un
largo rato hablando de mi novela y de otras muchas cosas que tienen que ver con
este oficio en el que mi tocayo periodista ya ha hecho alguna incursión.
Cae la tarde cuando me despido de María. Hace mucho calor.
Recuerdo haber pasado menos calor muchos días de este verano. Estoy deseando
que el otoño empiece de una vez. Agotado, aprovecho para ir a entrenar, y
cuando llego a casa ya es muy tarde y caigo rendido. El martes tengo que levantarme
muy temprano porque la agenda está repleta: tres radios, una web, dos periódicos,
y un programa de televisión. Mañana os lo cuento. Sólo añadiré que tenía una gran sorpresa esperándome en casa: esa misma tarde me habían enviado los primeros ejemplares de El factor Einstein en bolsillo. Muchas emociones para un mismo día. Pero hoy no toca hablar de eso...
© Andrés Pérez Domínguez, octubre de 2012


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